El pito del sereno

El pito del sereno

La condición de federal o mejor dicho, la liberal interpretación que el PSOE ha hecho de ella, constituye la razón más poderosa para explicar el tremendo lío que siempre ha pesado en el gobierno interno del partido y su permanente falta de unidad. No hay manera de mantener un PSOE homogéneo y  en sintonía y la fuente fundamental de disidencia constante es esa historia interminable que impide a sus mandos la toma de decisiones y que incita desde los tiempos pasados a una parte de sus militantes, a despreciarlas si es que se toman y tratan de imponerse. Lo que sale de Ferraz puede ser aceptado o puede no serlo. El errático comportamiento del PSC –en definitiva una cara más del PSOE pero activada en modo catalán- es una demostración incuestionable de que lo que se ordena desde la casa madre tiene una importancia muy relativa.  El PSC lleva mucho tiempo braceando en la indefinición, jugando a dos barajas, adoptando subterfugios… Explicándose malamente en suma  y haciéndolo además a espaldas de Ferraz  del que desprecia sus ordenanzas. Acaba de ponerse de manifiesto ahora que muchos alcaldes socialistas de Cataluña  están decididos a no hacer ni caso de consignas. Sospecho que Miquel Iceta –al que el partido apoyó con denuedo suponiendo que  su presencia otorgaría equilibrio y unidad a un colectivo divorciado y mal avenido- es y de este modo ha sido desde que se conoció su nombramiento, algo así como el pito del sereno.


Tiene un grave problema el PSOE con el PSC. Un problema que se parece al monstruo del lago Ness porque aparece de cuando en vez y en el momento en que menos se le espera. Hace apenas unos meses, los mentideros políticos estaban convencidos  de que la vieja formación de Pablo Iglesias rompería por su fracción en Cataluña y, aunque la ruptura no llegó a llevarse a cabo, la situación sigue prendida con alfileres y cada vez en equilibrio más precario.


La última perla la ha firmado  Miguel Urpiañez, alcalde socialista de Blanes en Girona, quien no solo ha afirmado públicamente que votará en el referéndum sino que ha manifestado sus razones para hacerlo. Razones que son tan disparatadas y falsas como las que manejan los independentistas. Urpiañez cree que España no puede votar en esta consulta porque es cosa que solo les atañe a ellos. Y para redondear la jugada, compara a Cataluña con Dinamarca y a España con Marruecos. Iceta, compañero, mira que te lo ponen difícil.