Cerrado por vacaciones

Cerrado por vacaciones

Metidos como estamos en pleno verano y con el país tomando la carreretra de la playa, parece que fue ayer cuando estábamos en permanente disquisición sobre las maniobras de los políticos y nos subían las angustias por la garganta cada vez que a Pedro Sánchez se le ocurría una nueva modalidad de administrar el concepto de nación, de soberanía polular y de territorio patrio. Pero lo que es el verano y lo que tiene de anestésico la playa. Hace un par de días Sánchez se entrevistó con el  lehendakari Urkullu en Vitoria y, fiel a sí mismo, le habló de esa visión de la que tanto le gusta hablar que es lo de naciones sin estado asegurándole por la gloria de sus mayores que el País Vasco es nación y aquí no ha pasado nada. Las buenas gentes que se han pasado el año escuchando esas prédicas están ahora pendientes de otras cosas. Del tinto con gaseosa, de una nécoras en condiciones, de las sardinas al espeto, del gazpacho, del bikini, del sol y de la toalla. Estoy por asegurar que hasta al propio Urkullu le ha cogido por sorpresa este comportamiento de Sánchez que todo tiene que hacerlo forzado y cuando no toca. La sonrisa es forzada, su concepto del federalismo lo es sin duda también, su deseo de entenderse con Iglesias suena forzado... No hay nada  que parezca natural en este chico.
Pero, por suerte, metidos en pleno verano, lo que ahora mola es Garbiñe Muguruza, Neymar deshojando la margarita o el Tour de Francia. Hasta Puigdemont parece como si estuviera de sobra en este idílico paisaje de vacaciones en el que la gente tiene otras prioridades que seguir aguantando el rollo político. El final de mes han sido intenso con Blesa quitándose de enmedio de un tiro en el pecho y con Villar en la cárcel, una traca de clausura sencillamente apoteósica antes de salir pitando en busca de esa cala de ensueño, de la playita discreta, de esa casita en la montaña. Menos Cifuentes, que se queda de guardia.
Hasta la vuelta que nadie mueva un dedo ni arme ningún espolio que el país se ha cerrado por vacaciones. Dejémoslo todo como está incluso para los catalanes. Rajoy se ha venido cerrándoles el grifo para que no se gasten la pasta que no tienen y que les están prestando, donde no deben. En urnas, sin ir más lejos.