Zona hostil

Desde que Arturo Pérez-Reverte evocó a los Tercios de Flandes creando al capitán Alatriste novelistas e historiadores vuelven, aunque todavía tímidamente, al portentoso pasado español desde el Descubrimiento de América hasta la extinción del Imperio, en1898.
 De tiempos posteriores abundan historias y novelas de la guerra civil, pero no sobre posibles hechos admirables de los españoles actuales en los países donde están al servicio de la ONU, como si España fuera incapaz de volver a producir héroes.
 Pero los hay, aunque no suelen ensalzarse ni popularizarse como hacen otros países.
 Por eso conviene ver “Zona Hostil”, película de guerra que narra estilo Hollywood los combates de unos pocos militares de Tierra y de la Legión para proteger a unos heridos y salvar su vida en 2012 en Afganistán.
 Fueron víctimas de ataques talibanes cuando evacuaban de una zona aislada y rocosa a dos estadounidenses heridos; después, cuando se accidentó un helicóptero medicalizado para trasladarlos, quedaron rodeados y bombardeados por más talibanes.
 La respuesta para salvar a los heridos y recuperar el helicóptero, para que pudiera seguir en servicio, obliga a admirar a esos españoles que se enfrentaron admirablemente a la muerte.
 Su misión era de paz, pero se vieron obligados a combatir como los mejores soldados de cualquiera de la treintena de países enviados allí por la ONU.
 Estos militares y sanitarios --una magnífica Ariadna Gil, capitán médico en la película-- están desplegados casi todos en zonas hostiles y expuestos a las guerras locales en 15 misiones en cuatro continentes.
 Son unos 2.400 efectivos, la mayoría en peligro de muerte mientras buscan la paz entre distintas fuerzas nacionales o entre enemigos fronterizos.
 Por eso “Zona hostil” está dedicada a los cien españoles fallecidos, muchas veces atacados y defendiéndose en acciones pacificadoras como esta.