Tabarnia no es una broma

Tabarnia no es una broma

El problema que le han provocado los independentistas catalanes a todos los españoles, pudo haber provocado una guerra civil en octubre según Gabriel Albiac, uno de los filósofos españoles más reconocidos internacionalmente.
 “En octubre, Puigdemont y los suyos pusieron a España al borde de la guerra civil. Sin retórica alguna: declaración unilateral de independencia y guerra civil son sinónimos”.
Experto en desmenuzar el pensamiento supremacista nazi, sugiere que hay paralelismos entre hitlerianos y separatistas:
“Por asombroso que parezca, tan convencidos estaban de su absoluta superioridad sobre un pueblo de cafres norteafricanos, que ni pareció pasárseles por la cabeza que aquellos subdesarrollados españoles pudieran hacer frente al dictado soberano de unos supremacistas catalanes”.
“Pero en el momento crítico, resultaron ser demasiado cobardes para afrontar el coste”, concluye.
Con lo que no contaban él ni nadie era que el humor era un arma poderosa contra la locura filonazi: en parte de Tarragona (Ta) y Barcelona (Bar) y “nia” como territorio, habían ganado el 21 de diciembre los no nacionalistas, lo que alumbraba unas región costera rica y productiva hostil al separatismo.
Empezó como broma empleando contraargumentos de los separatistas para ser una nueva Comunidad Autónoma española: “Cataluña nos roba” dicen los tabarneses refiriéndose a las subvencionadas zonas rurales nacionalistas, a las que llaman “Tractoria”, por sus tractores.
 Pronto comenzó a verse que Tabarnia era una Comunidad legalmente viable, incluso deseable, porque los independentistas no cejan y no hay manera de sacarlos de su locura: ya no razonan, actúan como una religión, una secta destructiva con al menos dos millones de fieles.
 Hartos de las imposiciones nacionalistas, y con separación o no de Cataluña de España, hay ya tabarneses que sueñan con su posible separación de “Tractoria”, y esto también puede traer consecuencias: balcánicas.