Resurrección

El cronista vivió durante un mes extraordinarias experiencias en otros mundos y resucita en su ahora caluroso espacio habitual, donde sólo es nuevo que Pedro Sánchez ha ordenado resucitar a Franco aceleradamente.
 Son tales los anuncios y promesas que hacen quienes lo exhumarán que aparece cada día más gente joven que empieza a interesarse por su figura.
 Y muchos lo ven menos como dictador que como un militar que trajo la prosperidad a España y la situó entre las diez potencias industriales del mundo.
 Eso es lo que está consiguiendo poner al viejo autócrata en el frontispicio de la actual España, cuando durante 32 años tras su muerte nadie se acordaba de él.
 Con el liderazgo de Pedro Sánchez en el Gobierno las portadas de diarios y noticiaros televisivos, las tertulias, entrevistas y comentarios públicos lo airean como si aún viviera, aunque tenía cierta presencia desde que Rodríguez Zapatero lo exorcizó con su Ley de Memoria Histórica 52/2007. Queriendo rellenar la doctrina política de una izquierda vaciada, porque la derecha mantuvo el llamado Estado del Bienestar, socialistas y comunistas, ahora Podemos, sólo tienen como meta lograr cambios culturales con ingeniería neomarxista, y contener a la derecha resucitando la maldad de Franco.
 Pero al analizar al dictador los jóvenes comienzan a encontrar datos económicos y laborales que lo sitúan más cerca de la izquierda que de la derecha actual (bancos y empresas nacionales, obras públicas estatales, despidos imposibles, seguridad social, por ejemplo).
 Es por ello que Pedro Sánchez plantea ahora imponer una ley que condene a quienes recuerden que Franco, además de iniciar una guerra civil y crear una dictadura, permitió la modernización económica y social de España, su “gran salto adelante”, entre 1960 y 1975, cuando murió; no del todo, porque están resucitándolo.