España, país no corrupto

España, país no corrupto

Buena parte de los españoles creen vivir en una nación de corruptos y creciente pobreza, pero no los ven así en Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Estados Unidos, entre los países ricos, ni en otros más pobres como China, Chile, Ecuador, Marruecos y Turquía.
 España, con una puntuación de 7,1 en una escala del 1 al 10, aparece como un país tradicional, fuerte, rico, religioso, tolerante, confiable y honesto, en el que la corrupción no es importante.
 Desde 2012 el “think tank” Real Instituto Elcano, gran centro de investigación sociopolítica, ha realizado siete estudios sobre la opinión mayoritaria que tienen de España en esos siete países ricos y cinco menos pudientes, y los resultados han ido mejorando del aprobado alto al notable.  Aunque en 2016 la nota fue de 7,2, la caída de una décima se debió a los países menos ricos, mientras los más ricos mejoraron levemente la percepción.
 Lo más interesante de este “Barómetro de la Imagen de España” es que para esos países la sociedad española es honrada: no entienden la baja autoestima que tenemos de nosotros mismos.
 Sólo se puede especular sobre el por qué. Por ejemplo, si analizamos los medios informativos de las naciones que consideramos honradas, descubrimos que no practican el masoquismo autodestructivo de los españoles.
 Empresas y políticos estadounidenses, británicos, alemanes, franceses o japoneses aparecen constantemente en casos de corrupción. Incluso, casi todos los presidentes franceses de la V República han estado procesados por corrupción, con beneficios para ellos y sus partidos.
 Pero sus medios informativos no se centran obsesivamente en esas ilegalidades. Una vez denunciadas, esperan las decisiones judiciales y tratan otros mil temas importantes que aquí se desdeñan.
Aquí estamos permanentemente como los picados y autoflagelantes de la Semana Santa.