¿Qué parte del “que te pires” no entiendes?

¿Qué parte del “que te pires” no entiendes?

Pues dilecta leyente, parodiando el “¿qué parte del no no entiende”?”, con el que se dirigía el ínclito Pedro al impávido Mariano, ahora cabría preguntarle  a aquél que parte del “¡qué te pires!” con el que le despidieron los del Comité Federal no entiende, deja su escaño y se va a cultivar bonsáis, que con gusto le cedería Felipe, en vez de andar amenazando con presentarse a las Primarias.
Por cierto, que “según fuentes generalmente bien informadas”, lo del Comité  fue un debate a la georgiana, de la que sus miembros tomaron de su propia medicina, comprobando lo difícil que es negociar con un PSOE agreste, del que muchos de sus miembros siguen siendo marxistas, pues todavía no han asimilado la socialdemocracia que les endilgó González por vía rectal.
Ahora hay una gestora a cuyo frente está un socialista asturiano con pedigrí, que ha venido a decir que abstenerse no es apoyar y que por nada quisiera unas terceras elecciones, pues la otra alternativa de gobernar con independentistas y antisistema, a lo  Frankenstein, le suena a película de terror. Vamos que se encuentran bajo la conjunción cósmica pajiniana.
Claro que lo de la abstención hay que verlo con la debida atención. Primero, porque si entramos en el ámbito del Derecho, también se incurre en responsabilidad cuando con la abstención se facilita a sabiendas una resolución “injusta”. Y en segundo lugar los de Podemos están  a la espera, como tiburones hambrientos, de la llegada de un banco de peces sin rumbo, cuyo único destino es servirles de alimento. Para empezar ya han abierto sus fauces para advertir de la debacle que se les vendría encima si facilitan un gobierno pepero. Así para ir abriendo boca les retirarían su apoyo en Comunidades y Ayuntamientos con el cual los socialistas tienen mando en plaza. A lo que los “beatíficos” populares ya han salido a cubrir el hueco, sin pedir nada a cambio, como ya hicieron en el país vasco con Patxi López, con tal de evitar que su “íntimo enemigo” se haga el harakiri por andar en malas compañías.
En cuanto a lo de la consulta a las bases, teniendo en cuenta que estamos en un sistema político de representación en el que los elegidos tienen que dar la cara y asumir compromisos que para eso se les ha elegido, podría dar un resultado como el del revés del Brexit en Gran Bretaña, del que ahora muchos se arrepienten, o como en Colombia con el acuerdo de paz entre Gobierno y la guerrilla de las FARC.
En fin, como se dice coloquialmente, el PSOE se encuentra en el dilema de elegir entre susto o muerte.