Navajas de Albacete

Navajas de Albacete

Pues, dilecta leyente, parece que el ínclito Pedro Sánchez, alias “Pepe Gotera”, Presidente del Gobierno por la gracia de los sublevados independentistas, se niega a pagar ese 2% que le exige la OTAN para Defensa, a instancias de Trump, que se ha cansado de ser el pagafantas de Occidente.
Sánchez, parece decir que aquí nos hemos arreglado siempre con las navajas de Albacete y así hemos echado a los pertrechados ejércitos de Napoleón que osaron invadirnos, ignorando la furia española (que este año nos ha fallado en el fútbol). Y es que, como llevan proclamando ilustres prohombres, nuestro peor enemigo somos nosotros mismos, hecho contrastable a lo largo de la Historia. 
Por otra parte, hoy las invasiones son más sibilinas, entran por nuestras fronteras vestidos de inmigrantes, que aquí nuestro “Pepe Gotera” acoge a todos los que, otros, en defensa de sus insolidarios intereses, los invitan a venir p`a España, que es país de emigrantes y por tanto más comprensivo con la diáspora africana, ocultando la realidad de nuestra emigración, que se parece a esto como un huevo a una castaña. Ya  dijo “la Merkel”, que el chico nuevo se iba a quedar con todos los inmigrantes. Esperemos que no se cumpla la cita danesa: ”Aquel a quien ayudas llevándole sobre la espalda tratará de subir encima de tu cabeza”.
A este paso entre los que vienen por mar, en camiones, y los que saltan la valla, pronto, con lo prolíficos que son, constituirán una población superior a la de los aborígenes (más “paradiños” en el tema reproductivo), siguiendo los planes diseñados por el difunto Gadafi: “Conquistaremos Occidente con el vientre de nuestras mujeres”.  
A nuestro “Pepe Gotera” y sus socios de Podemos, cuanto peor le vaya al país, mas posibilidades tendrán de obtener el voto de los “descamisados” y vendedores del “top manta”. En lo que no han caído estos chungueros republicanos es en que conseguirán la república, sí, pero la República Islámica y el cambio será netamente democrático. Así que a orientarse hacia  donde cae La Meca y a olvidarse de comer jamón. Y las mujeres ya se sabe: A ponerse el sugestivo hijâb y dejarse de Donatella Versace.     
Por cierto, parece que al podemita Íñigo Errejón le han dado a probar de su propia medicina en un pub de Santiago al que había acudido de madrugada con dos “guardaespaldas”. Errejón se había desplazado a la capital de Galicia para apadrinar a la última promoción de graduados en Ciencias Políticas de la USC. Allí no le increparon, pues es un campo dominado por Podemos, sino en la calle, donde la gente es más libre y por ello más espontanea. Se olvida que, a su pesar, ya es “casta”, de los del food troucks, a los que, sin embargo, tantas trabas pone su amiga Carmena en Madrid, por considerar son cosas de niños pijos de la derecha.
En fin, parodiando a Jean Anouilh: “Siempre habrá un perro perdido en alguna parte que me impedirá ser feliz…”