Los derechos de los "ninis"

Los derechos de los "ninis"

Pues, dilecta leyente, la supongo informada de esa sentencia de la Audiencia de Cantabria, que deniega el derecho a la pensión de alimentos a una joven de 23 años, porque viene a decir que es una “nini” (ni estudia ni trabaja). Lo cual no tendría mayor transcendencia si no fuera porque concurren ciertas circunstancias que habría que tener en cuenta. Como que los padres se habían separado de mutuo acuerdo cuando aquella acababa de cumplir los dieciocho años y en la sentencia, aprovechando su mayoría de edad, omiten pasarle ninguna pensión, tal vez porque la niña había encontrado un trabajo eventual. Ahora, después de realizar diferentes oficios y en situación de penuria económica, reclama la pensión a la que cree que tenía derecho y la Audiencia le niega. 
Cierto que la chica nunca fue bien en los estudios y puede que tampoco fuese una eficiente trabajadora. Seguramente la sentencia habrá tenido en cuenta todas las circunstancias, como la edad y que ya se encontraba inmersa en el mercado laboral sujeta a las vicisitudes de cualquier trabajador. Si bien, en otro caso, el juez dio cuenta a los servicios sociales para que la infortunada no quedara en la indigencia.
Claro que unas son las obligaciones legales y otras las morales, que no se pueden exigir a través de los Juzgados y que dependen de la conciencia de cada uno, como el pensar a qué destino la abocan si la arrastran a los peligros de la rue. A mí esto me recuerda el problema de la Tabla de Carnéades, que dio lugar a  una prolija y prolífica discusión legal sobre cuál de los dos náufragos que habían encontrado una tabla, a la que solo podía asirse uno, tenía más derecho a salvarse; hasta que se llegó a la conclusión que no tenía una solución legal, sino ética. Por supuesto que a la chica le queda el recurso legal genérico de acudir a la “obligación de alimentos entre parientes”.
Lo que resulta evidente es la diferencia con otros hijos de otros padres, a los que no echas de casa ni con aguarrás, cuando encima no se acoplan con la parienta y los “chinorris”. Y, sin embargo, la Constitución establece la igualdad de trato para todos los hijos.
En cualquier caso, en España, según el Observatorio Empresarial Sobre la Pobreza, hay unos 400.000 jóvenes “ninis”. ¿Quiere decir esto que son unos vagos redomados? Para saberlo habría que descartar si su actitud tiene una causa psíquica, como la depresión,  o física como la fatiga crónica, etc. En fin, como dijo Rousseau: “Después de la conservación, la primera y más poderosa pasión del hombre es la de no hacer nada”