¡Viva España y sus regiones!

¡Viva España y sus regiones!

Los fines de semana, con el objeto de que no decaiga la fiesta y se amuerme la afición, los políticos salen de los despachos, se quitan la corbata, y se van visitar algún lugar de España a dar doctrina. Los del PP no se quitaron la corbata, porque tenían CAP (Ceremonia de Afirmación Propia), pero Pedro Sánchez se marchó a Murcia, y ya se sabe que en Murcia siempre hay tomate.
Pedro Sánchez -no sabemos si debido a que cerca del mar baja la tensión, o por otras causas- ha reivindicado que a él no se le caen los anillos por decir "¡Viva España!", pero ha matizado, que esto le parece demasiada síntesis, y le ha añadido "unida a la igualdad de los españoles y a la diversidad territorial". Es decir, el grito tradicional quedaría así "¡Viva España, unida a la igualdad de los españoles y a la diversidad territorial!". Menos mal que no se habla para nada de la pertenencia a la Unión Europea con lealtad, porque el grito quedaría mucho más largo.
Si esto sigue así, dentro de poco oiremos en el País Vasco lo de ¡"Viva el Atlético de Bilbao, sin olvidar al Alavés, a la Real Sociedad, y al Osasuna, que también tiene lo suyo!". O "¡Viva la tuna de Derecho, en la igualdad con las tunas de Medicina y Ciencias Exactas, y dentro de la diversidad de las universidades españolas!". Cuando acabe la propuesta, va a ser difícil que todos contesten con el "¡viva!" vibrante que requiere la circunstancia, porque la prédica es tan larga que despista mucho. Y, claro, en las bodas, el exclusivo "¡Vivan los novios!" podrá completarse con el "¡Vivan los novios y los matrimonios, parejas heterosexuales y homosexuales, sin ánimo de ofender a los solteros!"... Perdón, a las solteras y los solteros para que no se ofenda nadie, en esta España cada día más correcta, más cursi y más repleta de tontos contemporáneos, en versión tonto bien queda.