Rimas y quimeras

De joven componía versos. Primero los escribía con la tinta de la rabia, la emoción, el despecho o la morriña. Luego los iba acumulando en el desván de la memoria. Hoy, pensando en cómo llenar esta columna, he rescatado del moho del olvido tres quimeras… A ver qué os parecen.

LA PATRIA
La maestra les dijo:/ “Esta que veis aquí es vuestra patria;/ y aquí, observen fijo/ -y señaló en el mapa-/, aquí se extrae petróleo a punta pala…”/ Y les habló del lago / de Maracaibo, y también de la faja/ del Orinoco. Algo/ a él no le cuadraba:/ sobraba oro negro y faltaba plata.
Veía su cuaderno/ en su rancho después, y se le hacía/ difícil entenderlo./ El hambre le dolía./ ¡Y cómo duele el hambre, madre mía! / Falta pan para cuatro/ cuando cinco se sientan a la mesa,/ ¿cómo hacer el reparto?/ Esta es la Patria; ésta,/ y no la que nos dijo maestra. 

A PARVA
A mestra inquería./ Os nenos troulaban./ O inverno fería./ Tarde machadiana./ “Que é o que fai o gato?”/ “O gato miaña!”/ “E que fai o galo?”/ “Pois o galo canta!”/ “E que fai o lobo?”/ “Seino eu: oulea!”/ “E que fai o burro?”/ “Señorita: ornea!”/ “E que fai o can?”/ “guau, guau, guau, guau… ladra!”/ “E que fai o home?” / Eiquí dubidaban: / “O home, o home”…/ Uns decían: fala,/ outros: asubía,/ outros que choraba,/ outros non sabían…/ Entón vai a parva,/ dende o seu pupitre/ e berra, coitada: “¡Minte, minte, minte!”

EL POETA:
Ni Violante me encarga este soneto./ Ni en las letras yo soy Fénix alguno./ Sin embargo lo tomo como un reto,/ completar los catorce uno por uno.
Ya va finalizado el quinto verso,/ al sexto hago rimar con el segundo,/ como séptimo malo no hay ninguno/ por la mitad ya llevo este proyecto. 
La rima no es perfecta, es evidente;/ puede que no lo sea la medida:/ Contenido dispensa a continente:
Crea. Ama. Vive. Disiente siempre:/ hay verdades que nunca se acreditan;/ y hay embustes que a veces se desmienten.
Pues esto era todo. No sé si os servirá de algo.