"Keep calm"

Veamos:
 ¿La detención de los consellers ha sido efectuada violando los principios establecidos en la Constitución, o los derechos humanos?
 ¿Lo ha sido por razones meramente políticas, sin conexión con ningún delito tipificado?
 ¿Las condiciones de la detención son claramente desproporcionadas en relación con los cargos que se les imputan?
 ¿Los detenidos lo han sido de manera discriminatoria, en comparación con otros casos similares?
 No, no, no y no.
 ¿Entonces, qué tienen que ver unos “secesionistas confesos” con los llamados “presos políticos”?
 Sigamos:
 ¿La justicia debe ser ciega?
 ¿Los jueces deben administrarla sin distinción de clase o militancia política?
 ¿Estos señores (ahora se le llama señor a cualquier mierda pinchada en un palo) cometieron delitos graves?
 ¿Pueden volver a reincidir si se les deja libres?
 ¿Hay evidencias de que puedan ocultar pruebas o puedan fugarse a otros países?
 Sí, sí, sí, sí y sí.
 ¿Entonces cómo se puede siquiera cuestionar la decisión de una jueza que, a tenor de estos síes y estos noes (y muchas otras preguntas a buen seguro más ponderadas que ella les habrá formulado), decreta la prisión preventiva?
 ¿Hasta cuándo van a seguir estos pupas moqueando su pueril victimismo? ¿Hasta cuándo vamos a consentírselo a quienes insultan, acosan, acusan en falso y asedian a la Justicia diciendo que en España se puede ir a la trena por “pensar” de manera diferente?; siendo así, ¿no deberían estar las cárceles abarrotadas de Rufianes, Echeniques, Colaus, Iglesias y toda esa caterva de ventrílocuos locos que lo que hacen es mofarse de nuestro país, arruinar nuestra convivencia y dividir España? Siendo así yo mismo tendría que estar ya a la sombra por lo que pienso de todos estos hijos de mil pollas. 
 Dicen por ahí que “humillamos” a los catalanes, hay que tener cuajo. Dicen que robamos a Catalunya, diez años tendríamos de perdón por robar a otro ladrón. Dicen que no los queremos, ¿por qué será, si antes los admirábamos?; ¿será porque se retorcieron?; ¿será porque el rodrigón de la educación no se le puso a tiempo y se malogró la juventud?; ¿será porque sus mandarines llevan años dando por culo con el separatismo mientras, manso, acaso voluptuoso, el Gobierno miraba para Cuenca?; ¿será porque los medios catalanes se encargaron de urdir un relato de fricción, y donde había parterres de encuentro y fraternidad prendió la yesca del odio calcinando senys y concordias?
 Qué será, será, lo que sea ya sonará. Y mal. 
 “Kep calm”, se estila mucho aconsejar ahora; hay que mantener la calma, sí, ¿pero hasta cuándo? A mí ya me tienen hasta los mismísimos péndulos. Por mí como si todo el Nordeste se desgaja de la Península y se hunde como una Atlántida en el mar Mediterráneo. Si es cuestión de sentimientos yo no pienso seducir a nadie: el amor es como la sombra: si lo persigues se aleja, si te alejas te persigue; y además los separatistas no me ponen. Y si es cuestión de prioridades: lo que quiero es vivir en paz, en un país próspero, sin que me macen los huevos con tanto procés, tanto gobern, tanto president, tanta generalitat, tanto votarem, tanta terra lliure y tanta polla. 
 ¡Adéu! ¡Adeu de una puta vegada! Ya nos veremos de nuevo en el frente (del Ebro), ese infierno en donde suelen coincidir al final las dos Españas.