Fraude de justicia

Fraude de justicia

Idiotas de guardia los hay en todas partes.  
Igual de indigesta me cae la tuitera Cassandra (con dos eses), que el hipócrita Rafael Hernando (con dos haches), portavoz de los ‘peperetes’ en el Congreso. La una, por cómo escupe veneno: “Esperemos que Cristina Cifuentes muera antes de las doce, será un puntazo…”; lo tuiteaba mientras la hoy presidenta de la Comunidad de Madrid luchaba contra la parca tras sufrir un accidente de motocicleta; el otro, por como vomita desprecio por esas fauces: “Las víctimas de la dictadura únicamente se acuerdan de sus familiares cuando hay dinero”; se refería el cínico corifeo a los familiares de los miles y miles de represaliados por la dictadura franquista, enterrados como perros en las cunetas. Asco, dios. Si tuviera que elegir entre ambos, antes me cortaría las venas. 
Dicho esto, ¿enaltece el terrorismo escribir: “Kissinger le regaló a Carrero Blanco un trozo de la luna, ETA le pagó el viaje a ella”? ¿Sí?, ¿lo enaltece? No jodáis. ¿Siendo así qué cojones hacemos leyendo a Espronceda?: “¡Sentenciado estoy a muerte!/ Yo me río:/ no me abandone la suerte,/ y al mismo que me condena/ colgaré de alguna antena/ quizá en su propio navío”; ¿qué, dándole el Nobel de Literatura a Vargas Llosa que escribió “La fiesta del chivo”, retratando el asesinato del dictador Leónidas Trujillo en República Dominicana?; ¿qué, sin ir más lejos, celebrando la Reconquista estos días en Vigo, escenificando la expulsión de los franceses, con cañones, horquillas y cuchillos? Abel Caballero a la trena, como principal instigador, y luego todos a una como Fuenteovejuna.  Maldita sea, ¿es que nos hemos vuelto todos locos? 
‘Es porque se vilipendia a los familiares y amigos de los muertos’, también he escuchado decir por ahí. Por esa regla de tres no se podría decir que Cristóbal Colón era un cabrón al que quiso ahogar la marinería, porque se ofenderían los Colón de Carvajal de toda la vida; ni que Fernando VII era un grandísimo hijo de puta, que habría que haber capado de pequeño, porque se ofenderían los Borbones de todos los estigmas; ni que la santa Inquisición era una aberración diabólica, en la que el único que habría que haber quemado era a Torquemada, porque se ofendería a los católicos; ni que Atila era un sanguinario porque se ofenderían los asiáticos, o Nerón, porque entonces se ofenderían los romanos. Y así…Pregunto -ergo desconfío-: ¿A qué coño se dedica la Audiencia Nacional? ¿Todavía no se ha enterado de que ETA ha dejado de matar hace cinco años? ¿Se dedica a perseguir subnormales? ¿A matar moscas a cañonazos?
Si la ley así lo contempla, y el acusar de oficio por parte de la Fiscalía es obligatorio en estos casos, el condenar por exaltación de terrorismo a esta señora –por decir algo- a un año de cárcel y siete de inhabilitación, es un fraude de justicia. Esta señora no enaltece a nadie. Y a los que menos, a los preclaros prebostes judiciales que la condenaron. Y estos legisladores, estos que promulgan tales leyes, los estadistas, cuanto más los conozco menos deplorables me parecen los populistas. Ay Señor. Ya uno no sabe de qué palo ahorcarse.