A ver si nos entendemos

A ver si nos entendemos

Es más fácil opinar sobre un tuit racista o sobre las boutades de una bloguera o los exabruptos de Trump que sobre temas más complejos, como la política fiscal o el sistema sanitario. Hacienda coloca a Galicia como la cuarta autonomía con peor registro de ejecución presupuestaria el pasado año, y eso a nadie parece importarle. A un mes para cerrar el ejercicio quedaban sin gastar 2.500 millones. Tócate la rima.
De la Serna es el único que aún asegura que el AVE (22% de ejecución) llegará a Galicia en 2019. Eso no se lo cree ni el gilipollas que asó la manteca. Aquende el Padornelo, en vez de llegar el tren, lo que llegan son excusas; la conselleira de Infraestructuras, Ethel Vázquez, culpa a los opositores de que el Gobierno central (del PP) no pueda aprobar los presupuestos para 2018 y claro el AVE seguirá varado en la meseta. Ya veréis ya, terminarán echándole la culpa a Puigdemón, si no al tiempo.
Sabemos que hay innumerables problemas de fondo, como la hucha –con telarañas- de las pensiones, el desequilibrio demográfico, el desempleo, la falta de competitividad o la nefasta gestión universitaria. Pero aquí todo se reduce a comentar el tuit miserable de no sé quién, el impresentable vídeo de no sé cuál o a las deplorables declaraciones de cualquier animal. ¡Ah, y a interpretar la cuestión catalana! Y esto me recuerda aquel chiste sobre aquel buen vendedor al que le hacían entrega a final de año de un cheque por valor de 10.000 € por cumplir los objetivos.  “¡Y como siga progresando de esta forma –le animaban sus jefes catalanes- el año que viene hasta se lo vamos a firmar, eh!”.
Pues igual. Aquí lo que sobran son promesas. Todos los años se aprueban para Galicia unos presupuestos harto generosos. Pero luego nunca se ejecutan. Y si me has votado no me acuerdo. “Santa Rita Rita, lo que se da no se quita”, pensarán los “peperetes”. Y No. Un buen día dejaremos de creerles. “No se admiten devoluciones”, les diremos. O, “nadie da las gracias –ni el 'sí quiero'- a quien le mete la mano en la cartera”. 
Y que no nos vengan con cuentos, que también sabemos de historia: Ourense ya tenía termas, Santiago Apóstol y Pontevedra illas Cíes en la época de los romanos. Y Galicia ya tenía embalses en las calendas del paisano ferrolano. Obras son amores y no buenas razones. A ver si nos entendemos.