Y la ministra dijo 'no'

Y la ministra dijo 'no'

En medio de la tempestad una buena noticia. Y es que estos días entre las declaraciones disparatas y antidemocráticas del Presidente de la Generalitat, Joaquín Torra o el anuncio de que van a subir los impuestos, la verdad es que no hay demasiados motivos para estar animados.
La buena noticia, yo diría que la única buena noticia, nos la ha dado la ministra de Defensa, Margarira Robles al decidir cancelar el envío de bombas de precisión a Arabia Saudita.
La venta de estas armas, que pertenecen al Ejército de Tierra, se hizo en el 2015 cuando era ministro Pedro Morenes, y ya estaban preparadas para ser enviadas a Arabia Saudita.
La cuestión de fondo es que Arabia Saudita lidera una coalición de países que intervienen en la guerra civil de Yemen y que esas bombas de precisión compradas a España iban a ser utilizadas en esa guerra.
Arabia Saudita ya había desembolsado 9,2 millones de dólares que el Ministerio de Defensa va a devolver.
Hace unos días la opinión pública se desayunaba con la noticia de que un bombardeo de aviones sauditas había hecho blanco en un autobús de niños provocando más de una treintena de muertos.
Conociendo el profundo sentido ético de Margarita Robles no es de extrañar que haya decidido que como ministra no puede avalar que bombas pertenecientes al Ejército de Tierra puedan ser utilizadas en ese conflicto.
La participación de Arabia Saudita, Qatar, Kuwait, los Emiratos, Bahrein, en Yemen se debe a la algo más que sospecha de que Irán está sosteniendo a una parte de los contendientes.
Poco después de la Primavera Árabe, se produjo el derrocamiento del Presiente de Yemen Abdullah Saleh que tuvo que entregar el poder a su vicepresidente Mansour Hadi.
Pero como suele suceder, Saleh no se dio por vencido y se apoyó en los hutíes para luchar contra Hadi.
Los hutíes son chiítas, mientras que los leales a Hadi son sunitas.
De nuevo la guerra civil entre los musulmanes chiítas y sunitas es el telón de fondo a la violencia que asola esta parte del mundo.
De manera que Arabia Saudita y sus alíados que son sunitas quieren cortar las alas a los hutíes que son chiítas, y por tanto afines a Irán.
En mi opinión es una suerte que al frente del ministerio de Defensa esté una persona como Margarita Robles que además a la hora de velar por los intereses de España lo haga desde planteamientos éticos.
Conociéndola, sé que Margarita Robles no habría podido dormir pensando en que esas bombas de precisión podrían terminar siendo utilizadas contra blancos civiles.
Ya digo, en medio de un panorama político en el que no hay demasiadas buenas noticias, ésta lo es.
Bien por la ministra.