Un error

Este 2018 va a ser un año crucial para Ciudadanos. El partido de Albert Rivera puede consolidarse como un auténtica alternativa al PSOE y al PP. Y dependerá más de sus errores que de los aciertos de sus adversarios.
Por eso creo que Ciudadanos puede cometer un error colosal si Inés Arrimadas no se presenta a una sesión de investidura aún sabiendo que no va a ganar. También creo que Albert Rivera debería de dejar de reprochar a socialistas y populares sus resultados en las urnas como única causa de que no pueda haber un gobierno constitucionalista en Cataluña.
Felipe González convenció a los españoles de que el PSOE tenía un proyecto para gobernar España el día en que presento una moción de censura contra Adolfo Suárez. González sabía que era imposible ganar aquella moción de censura y su objetivo era el que he dicho: presentarse ante los ciudadanos como una alternativa sólida y fiable. Y lo consiguió.
Inés Arrimadas no puede convertirse en presidenta de la Generalitat porque no cuenta con los votos necesarios pero los ciudadanos de Cataluña podrían comprobar su solidez y su proyecto político y eso seguramente le daría réditos en el futuro inmediato.
Otro error es el tonillo un tanto suficiente y a veces crispado de Albert Rivera en los últimos tiempos.
Aquella sencillez, aquella bonomía, aquella naturalidad de la que hacía gala se está trastocando en suficiencia. A veces parece que regaña a todo el mundo y claro los ciudadanos no estamos para regañiñas.
Sin duda Ciudadanos se está consolidando como una opción política ganadora, entre otras cosas porque sus líderes, empezando por Rivera, hablan alto y claro y no se andan con medias tintas.
Ignoro si Albert Rivera tiene una "corte" de expertos en imagen pero si los tiene me extraña que no le recomienden que recupere la sonrisa. En los últimos meses ha aparecido en demasiadas ocasiones con gesto crispado y sus discursos han estado impregnados de cierto tono de enfado. Un error y más en estos momentos en que ya digo son cada vez más los ciudadanos de a pie que empiezan a ver a Rivera como un más que hipotético ganador en las próximas citas electorales.
Y lo dicho, Inés Arrimadas debería subirse a la tribuna del Parlament y demostrar que efectivamente Ciudadanos tiene un proyecto político serio y sólido para gobernar Cataluña, dar respuesta a los problemas de sus conciudadanos y devolver la normalidad a esta Comunidad. Ya se que es difícil dar marcha atrás pero nunca es tarde para rectificar.