Rajoy en paz

La noticia en el PP es que no hay noticias. Ni siquiera durante la celebración de su congreso paso nada que tuviera relevancia.
Mariano Rajoy ha conseguido a la chita callando ir desplazando y jubilando a todos sus adversarios de dentro del partido. Ya no hay aznaristas y los que había, modelo Javier Arenas, hace tiempo que se han convertido en fervorosos "marianistas".
Así que pese a los escándalos de corrupción que salpican a diario al PP, nada parece suceder dentro de las filas populares.
Ni siquiera la llegada de un grupo de jóvenes a la dirección ha cambiado el partido. Los Maillos, Levy, Casado, etc, llevan meses interpretando los deseos de Rajoy a la perfección sin salirse del carril marcado. Su fuerza dentro de filas populares es escasa y tampoco parece animarles el más mínimo signo de rebeldía. Están a lo que mande el jefe.
Así pues Mariano Rajoy ha logrado un PP a su imagen y semejanza donde nadie parece cuestionar nada. Sin duda esta quietud va a favorecer al PP, porque ya se sabe que a los votantes no les gustan las peleas en los partios y suelen castigar a quienes no tienen paz interna.
La paz del PP lleva el sello de Rajoy y sin duda es todo un desafío intentar desentrañar su personalidad. Su cautela, su aversión a los medios, su impertubabilidad aparente (y seguramente real), ejercer de "gallego", no mojarse, y dejar que entre sus colaboradores haya un cierto grado de enfrentamiento (Soraya-Cospedal) para que nadie se sienta seguro del todo, son algunas de las características con las que Rajoy se mueve en la política española lo que han hecho de él un superviviente exitoso a pesar de no tener cualidades de liderazgo.
Por increíble que parezca hasta ahora todas sus estrategias le han dado resultado. Rajoy está en paz y ha impuesto la paz en sus filas donde ya no queda ni una leve brisa de disidencia. Y lo ha hecho como si no hiciera nada. ¡Uff!.