O César o nada

Miquel Iceta ya ha dejado claro que o es presidente de la Generalitat o que nadie cuente con el para serlo. Si nos atenemos a las palabras de Iceta el PSC no apoyara a ningún candidato independentista pero tampoco a Inés Arrimadas que es quién, según las encuestas pisa los talones al independentismo.
Puede que esta afirmación se quede en nada el día 21 de diciembre una vez que los ciudadanos se hayan expresado en las urnas o puede que efectivamente la haga realidad lo que supondría que los independentistas volverían a gobernar puesto que el señor Iceta no está dispuesto a prestar los votos del PSC a Ciudadanos aunque naturalmente recibiría encantado los votos de la formación naranja si le sirvieran para convertirse en presidente de la Generalitat.
No sé como explicara Iceta, pero también Pedro Sánchez, que en Cataluña no haya un gobierno constitucionalista por no prestar los votos socialistas a Inés Arrimadas. Dudo que los miles de ciudadanos catalanes que están deseosos de que hay un cambio en Cataluña puedan comprenderlo pero aún menos lo van, lo vamos a comprender en el resto de España y eso, sin duda, le pasará factura al PSOE.
Iceta defiende que él debe de ser el presidente de la Generalitat aunque no obtenga los votos necesarios en las urnas, pero una de dos, o acepta los votos independentistas o le birla la presidencia a Inés Arrimadas.
Lo más llamativo que no sorprendente es que los populares prefieren a Iceta antes que a Arrimadas. En las filas del PP consideran que si Inés Arrimadas se convierte en presidenta de la Generalitat, Ciudadanos crecerá en el resto de España y eso no lo quieren permitir, aunque, al igual que Iceta, eso suponga que puedan formar gobierno las fuerzas independentistas.
Así que piensen hasta donde llega el cortoplacismo y los intereses partidistas.
Reconozco que así como hasta ahora me parecía que Miquel Iceta no solo estaba haciendo una buena campaña sino que efectivamente puede ser un político que juegue un papel importante en el futuro inmediato de Cataluña, estos ramalazos de arrogancia me dejan helada. Tanto como su pretensión de pedir el indulto para los políticos catalanes independentistas en caso de que sean condenados. Sí, esos políticos que han pretendido dar un "golpe de Estado".
En fin, creo que Miquel Iceta se está equivocando en éstos últimos días de campaña aunque justo es reconocer que mejor que diga lo que piensa así nadie se llevará a engaño.
Por lo pronto ya sabemos que Iceta aspira a ser o Cesar o nada.¡Qué fuerte!