No nos dejan gobernar

No nos dejan gobernar

Desde que Pedro Sánchez se ha hecho con las llaves de la Moncloa, desde el PSOE y también desde sus terminales mediáticas no se deja de repetir que la derecha le ataca porque no concibe que un socialista gobierne y porque creen que un gobierno de izquierdas es una anomalía. Es decir se quejan de que no les dejan gobernar.
La verdad es que está muy testado eso de que repetir una mentira, una seudomentira, o una pequeña mentira, muchas veces termina convenciendo a una mayoría de su veracidad.
En mi opinión los problemas de Pedro Sánchez no le vienen de la oposición, porque tanto el PP como Ciudadanos, están desdibujados y la oposición que hacen es bastante endeble.
Los problemas a Sánchez le vienen de parte de sus socios, de los partidos independentistas que le hicieron presidente, junto a la inestimable ayuda de Podemos.
Si Sánchez no termina de convencer es porque viene cometiendo errores, porque a algunos de sus ministros se les ha visto el cartón-piedra, porque las exigencias de los independentistas catalanes son inasumibles, y porque desde el PNV se le cobra hasta la enmienda más intrascendente que puedan votar en el Parlamento.
En realidad ni Pablo Casado ni Albert Rivera están demostrando tener solidez suficiente, es más, ambos son del estilo de Sánchez solo que de derechas.
El único político que hay en España que sabe lo que quiere y donde va, y cómo conseguirlo, es Pablo Iglesias. Podrá gustar o disgustar pero lo cierto es que da sopas como hondas a todos los demás. Vamos, que es más listo que Sánchez, Casado y Rivera, juntos. Además es quién garantiza no solo la estabilidad política a Pedro Sánchez sino la estabilidad de la calle. Y aquí vuelvo a las mentiras que si se repiten mucho terminan tomándose por verdad.
Es cierta izquierda la que no tolera que gobierne la derecha. ¿O no recuerdan las manifestaciones en las calles? ¿o a los grupos antidesahucios? ¿o a los miles de pensionistas protestando, desde luego con toda la razón, en la calle?
Pero los que mecían de la cuna de la indignación ciudadana, los que encabezaban las manifestaciones, los que hacían escarches al PP, hoy se sientan en algunas instituciones, así que la calle está calmada hasta nueva orden.
Si el PP o Ciudadanos ganarán las elecciones imagínense lo que sucederá. Pues eso.