Gestos

Menuda se ha liado a cuenta de la asistencia de Pedro Sánchez al Festival de Música de Benicassim. Tanto, que el Presidente, requerido por la oposición, tiene que dar explicaciones en el Parlamento.
Es lo que tiene la política de "gestos" que terminan pasando factura.
Y es lo que les está pasando al Presidente Sánchez. Si hace unos días el "gesto" o "traspiés" por el que le llovieron las criticas tuvo que ver con una fotos nada naturales donde enfundado en unas gafas se le veía en un avión oficial despachando con uno de sus colaboradores, ahora ha sido su desplazamiento, también en avión oficial, a Castellón para asistir a un concierto.
Del primer viaje se nos dijo que nos fijáramos en "las manos" del Presidente, amen de querer hacer un paralelismo con el "estilo" Obama.
Con el segundo viaje nos querían decir que el Presidente es un tipo bien enrollado y que al igual que otros muchos jóvenes (aunque él sea un cuarentón) le gusta la música ultramoderna, que está al día de lo que se cuece y gusta en la calle.
Pero claro a sus asesores se les olvidó un pequeño detalle y es como nos las gastamos los españoles cuando un "jefe" disfruta de ciertos privilegios.
En realidad la "escapada" a Castellón la quisieron aderezar con dos visitas rápidas, una a la alcaldesa de la ciudad y otra al Presidente de la Comunidad Valenciana, pero estaba claro que el plato fuerte era que viéramos al Presidente en un concierto como si fuera un joven más.
El debate de fondo es si el Presidente se ha equivocado al elegir ir a Castellón en un avión oficial en vez de ir en tren o en coche.
En Estados Unidos esta discusión no tendría lugar. Los presidentes se van los fines de semana a jugar al golf y lo hacen en el AIR FORCE ONE y a nadie se le ocurre cuestionarlo.
Pero en Europa somos muy nuestros a la hora de exigir que no se mezcle la vida pública con la privada y por más que los políticos busquen subterfugios para justificar esa mezcla pues no cuela.
Precisamente eso es lo que le ha pasado a Pedro Sánchez Presidente, que ha envuelto una visita "guay" al festival de Benicasim con un par de entrevistas para evitar comentarios. Pero no le ha salido bien, así que lo que iba a ser un "spot" a favor del Presidente se ha terminado convirtiendo en motivo de critica y polémica. Como decía es lo que tiene pasarse con la política de gestos.