El final del túnel

El final del túnel

Saben, me han impresionado algunas de las cosas que dijo Javier Fernández ante el comité federal del PSOE. Lo que más cuando afirmó que el país debe de estar por encima de los intereses personales y partidistas y que por eso apoyo la decisión de que los socialistas se abstuvieran en la investidura de Rajoy.
Fernández les recordó a sus compañeros que todos sabían que esa era la única solución pero que muchos temían que eso supusiera perder sus "congresos" y enfadar a los militantes de ahí que se dilatara una decisión que se debía de haber tomado al día siguiente de las elecciones.
Es una pena que Javier Fernández no vaya a concurrir a las "primarias" ni aspire a liderar el PSOE. Si algo necesita no solo la familia socialista sino los millones de votantes del PSOE es alguien del temple y de la solidez intelectual y moral de Javier Fernández.
En cualquier caso a lo largo de estos meses está consiguiendo algo importante que es sacar al PSOE del bucle en que le había metido Pedro Sánchez. Después de este último comité federal se empieza ver el final del túnel, el que el PSOE renazca y vuelva a ser la principal fuerza de la izquierda, una izquierda posibilista y creíble, una izquierda capaz de volver a parecerse a la mayoría de los españoles y por tanto representar y defender sus intereses. Y desde luego una izquierda sin complejos ante Podemos.
Durante demasiado tiempo los socialistas han estado enzarzados en peleas internas que les han alejado de sus votantes y lo que es peor se han mirado demasiado el ombligo acoquinados por Podemos, y eso les hizo olvidarse de sus votantes.
Ahora el PSOE, como bien apuntó Javier Fernández, tiene el reto de elaborar un proyecto político y sobre todo definir de una vez cual es su modelo de Estado. Las ambigüedades de algunos de sus dirigentes y sobre todos los vaivenes del socialismo catalán les han restado credibilidad.
Otra cuestión que deben de abordar son las relaciones con el PSC. Pero en esta cuestión yo diría que la pelota está en el tejado del PSC que tiene que decidir si va a actuar con lealtad al PSOE o si lo hará solo cuando lo crea conveniente. Lo que no es de recibo es que el socialismo catalán tenga voz y voto en los asuntos del PSOE, incluso en la elección de sus secretario general peor el PSOE no tenga la misma correspondencia en el PSC.
No obstante es evidente que ambas formaciones tienen más que ganar juntas que por separado y también es justo reconocer que en las últimas semanas Miquel Iceta está actuando con prudencia intentando restañar heridas. Lo que parecería lógico es que amabas formaciones encuentren un nuevo modelo de relación en que ninguna de las dos quede en inferioridad de condiciones como sucede ahora con el PSOE respecto al PSC.
Por último también me parece una buena noticia la decisión de Patxi López de dar un paso al frente para concurrir en las "primarias".
López tiene experiencia política de sobra pero además es un hombre de partido, que tiene cultura de partido y que conoce el PSOE como la palma de sus manos.
Además ha acertado lanzando ya su candidatura. El que da primero da dos veces. Ahora solo falta que no se equivoque con los compañeros que elija para hacer el camino. Si en algo se equivoco Pedro Sánchez fue precisamente en la elección de sus más íntimos colaboradores. En buena medida los que rodearon a Sánchez tienen su cuota parte de responsabilidad en los errores cometidos por este.
Pero por lo pronto la buena noticia es que el PSOE empieza a salir del túnel. Ahora solo falta que definitivamente, como ha dicho Javier Fernández, en la agenda política del PSOE esté en primer lugar España.