De un día para otro

De un día para otro

Lo interesante de la vida es que nada está escrito de antemano, que todo puede cambiar en un segundo, para bien o para mal.
Hace unos días Mariano Rajoy era el Presidente de Gobierno y nada hacía prever que no pudiera terminar la legislatura con cierta tranquilidad puesto que se había asegurado la aprobación de los Presupuestos para el año próximo.
Ahora, Mariano Rajoy, por decisión propia, supongo que fruto de la decepción y de una cierta amargura, ha decidido abandonar la política para siempre y ese "adiós" lo está llevando a cabo con una enorme elegancia y por lo pronto se ha reincorporado a su plaza de registrador en Santa Pola.
Hace unos días nadie tenía en cuenta a Pedro Sánchez entre otras cosas porque las encuestas no le auguraban un gran porvenir.
Ahora, Pedro Sánchez es el Presidente del Gobierno de España y la encuestas le colocan como favorito para ganar las próximas elecciones generales y las loas que recibe provocan rubor. De repente ha pasado de ser un político sin "tirón" a un líder carismático.
Hace unos días, Albert Rivera, aparecía como el "favorito" en todos los sondeos de opinión, tanto, que el líder de Ciudadanos se veía ya entrando en la Moncloa.
Ahora, Albert Rivera se tiene que reinventar porque ha quedado desdibujado y se ha convertido en el gran perdedor de los acontecimientos políticos de los últimos días. Sí, incluso más que Rajoy, habida cuenta de que el ex presidenta ya tenía más pasado que futuro y sin embargo Rivera parecía tener un brillante presente y un más que prometedor futuro.
Hace unos días Pablo Iglesias seguía convencido de que el "sorpaso" al PSOE era posible y además que los electores de Podemos le iban a perdonar, seguramente así ha sido, la compra de su estupendo chalet en la sierra madrileña.
Ahora, Pablo Iglesias tiene que adaptar la estrategia de Podemos intentando a obligar a Sánchez a que cuente con él llegando a acuerdos que le permitan "apuntarse" todos los tantos de las iniciativas izquierdistas que pueda llevar a cabo el nuevo Gobierno socialista.
En definitiva ni en la vida ni en la política hay "fotos-fijas".
Así que Pedro Sánchez no debería complacerse en exceso en el éxito obtenido y por tanto si quiere ganar las próximas elecciones, además de una política gestual, tiene que abordar los problemas reales de los ciudadanos dando respuestas eficientes.
Y mientras Rajoy hace mutis por el foro, los populares tienen que reinventarse si quieren sobrevivir y eso implica prácticamente cambiar de arriba abajo en una operación que vaya más allá de la pura cosmética.
Por su parte, Albert Rivera tiene que demostrar que Ciudadanos es un partido necesario.
En cuanto a Podemos, la estrategia de Pablo Iglesias es inteligente: presentar a su formación como el motor de las políticas de izquierda del PSOE.
Quedan casi dos años para la celebración de elecciones y lo único cierto es que no hay nada escrito de antemano.