Cita en el Senado

Cita en el Senado

El presidente de la Generalitat quiere acudir al Senado para dar una conferencia cuyo eje central será la celebración de un referéndum de independencia en Cataluña.
Al parecer mandó una carta al presidente del Senado, Pío García Escudero, con su petición y lleva días a la espera de la respuesta.
En mi opinión las puertas del Senado deberían de abrirse a Puigdemont para que ante los senadores se explique cuanto quiera. Hablar y escuchar no compromete a nada más que a eso.
Es evidente que en los últimos días los independentistas catalanes han puesto en marcha una estrategia encaminada a aparecer ante la opinión pública, sobre todo la opinión pública internacional, como personas abiertas al diálogo pero que se encuentran con que el Gobierno de España nadie quiere prestarles atención ni siquiera escucharles.
La estrategia es sin duda inteligente de ahí que se deba de invitar a Puigdemont a que hable en el Senado cuanto quiera. Eso sí, el presidente de la Generalitat debe también de encajar las respuestas. Y no hay más respuesta que nuestro país es un Estado de Derecho con unas leyes consagradas en la Constitución que dejan claro que la unidad de España es indivisible y que la soberanía reside en el pueblo español, es decir en todos y cada uno de los ciudadanos independientemente de en que parte del territorio vivan.
El presidente de la Generalitat lo mismo que el resto de los líderes independentistas se saben la Constitución mejor que usted y que yo pero no pasa nada por volver a recordársela cuantas veces sea necesario.
Así que a quienes piden diálogo hay que decirles que sí, que hay que sentarse a hablar, que se puede hablar de reformar la Constitución pero lo que no se puede es no cumplirla mientras esté en vigor. De manera que hoy no cabe la celebración de ningún referéndum ni aunque Mariano Rajoy estuviera dispuesto a ello. Y no se puede porque eso sería saltarse la legalidad.
Ahora bien el Gobierno central y el de la Generalitat sí deberían de sentarse a hablar de asuntos urgentes que tienen que ver con la financiación, la sanidad, educación, infraestructuras, etc. Pero resulta que de eso no quieren hablar los líderes independentistas.
Ya digo, que me parecía un acierto que Puigdemont pudiera dirigirse a los senadores, pero eso sí, con derecho a réplica.