¿Se atreverá Susana?

¿Se atreverá Susana?

En España somos así, nos referimos a los políticos como si fueran el vecino del quinto. Así que hablamos de Mariano, Pedro, Albert, Pablo, Susana, Rita, etc, con tanta naturalidad como si les conociéramos de toda la vida. Bueno, conocerles les hemos ido conociendo por lo que dicen y hacen, pero nada más.
En cualquier país al nombre del político le antecede el cargo o el "señor o señora" pero nada de tratarles por el nombre de pila.
Pero estamos donde estamos, así que me van a permitir que pregunte en voz alta si se atreverá Susana (la presidenta de Andalucía) a intentar hacerse con el santo y seña del PSOE desplazando a Pedro Sánchez o si una vez más va a jugar al amagar y no dar.
Y es que ahora mismo quién capitanea la oposición a Sánchez es sin duda la federación socialista andaluza. No están solos claro está, porque no sé como lo ha hecho Sánchez pero el caso es que él y su "guardia de corps" han ido haciendo adversarios por todas partes, dentro y fuera de su partido. Se lo deberían hacer ver o al menos deberían de reflexionar por qué.
¡Ah! sin olvidar que Sánchez y su equipo tampoco parecen ser capaces de convencer de sus bondades al electorado porque hasta ahora en las dos elecciones generales han ido perdiendo escaños.
En cualquier caso es innegable que el PSOE está sufriendo una profunda crisis interna. Los socialistas han perdido credibilidad, y han provocado una enormes dosis de decepción entre los ciudadanos. José Luis Rodríguez Zapatero sentó las bases para el descalabro y la desnaturalización del PSOE y de ahí en adelante las cosas han ido a peor. Eso sí. Alfredo Pérez Rubalcaba intentó salvar la nave del naufragio aguantando al timón pero su tiempo había pasado.
La cuestión es si el PSOE va a ser capaz de renovarse o no. Renovarse implica no copiar a nadie ni actuar con complejos frente a Podemos. Se trata de que ofrezcan a los ciudadanos un proyecto político donde se sienten representados la inmensa mayoría de los españoles. Un proyecto creíble claro.
Y para que un proyecto sea creíble es importante el liderazgo. Y aquí entramos en una cuestión que no es baladí y es si Pedro Sánchez tiene esa capacidad de liderazgo o no la tiene. La respuesta es que no termina ni de convencer a su partido ni de convencer a los ciudadanos. A la vista está. Pero ¿quién es su alternativa? Por lo pronto él se resiste a que le manden a casa y está demostrando ser un tipo duro, de los que no se rinden. Así que ya ha puesto a su gente a trabajar y así han hecho aflorar a un sector critico con Susana Díaz. Se trata de minar la posición de la presidenta andaluza y recortarla las alas antes de que se decida a volar rumbo a Madrid. Así las cosas vuelvo a la pregunta del principio: ¿Se atreverá Susana?