La marca Vigo

Existe como tal la Marca Vigo, como una denominación reconocible de calidad? Esa pregunta no ha tenido contestación en la amplia encuesta realizada entre ciudadanos y expertos por la Fundación Provigo de cara a realizar un estudio estratégico de la ciudad y su área, pero en cambio consta que hay preocupación por ello. Lógico. La Marca Vigo pudo haber sido algo. Diez años atrás se creó un comité lanzado por los empresarios encargado de poner en marcha una denominación que pudiera servir como promoción externa de la Muy Leal. El proyecto no acabó de cuajar y quedó aparentemente olvidado, pese a su necesidad. Es probablemente el primero de los problemas de Vigo, su insuficiente visibilidad. Y digo insuficiente porque ha mejorado bastante su posición en los últimos 20 años y pongo como ejemplo los mapas meteorológicos, donde ahora sí está la mayor ciudad gallega. Significa mucho más de lo que parece por cuanto supone un diario recordatorio de la existencia de Vigo. A finales del siglo pasado, en la autovía Rías Baixas no había ni un solo cartel entre Madrid y Benavente que señalara hacia la ciudad y no fue fácil convencer a los responsables de Fomento de que los colocaran pese a que se trataba del destino final de la carretera. En cambio, desde la plaza de España madrileña ya había entonces y hay todavía indicadores hacia A Coruña, y eso que se trata de la misma autovía que se dirige a Vigo. Esa sí es una auténtica marca de calidad y reconocimiento.  Sin visibilidad no hay nada. Continuará...