Valencia y lo que pasaría en Vigo

Valencia y lo que pasaría en Vigo

La Ford acaba de anunciar un drástico ajuste de su planta de Almusafes, en Valencia, debido a un exceso de producción y distorsiones entre sus factorías tras acumular muy malos resultados en Europa. En Valencia ya saben que el empleo va a caer en picado y podría no ser lo peor: el fantasma del cierre está encima de la mesa y así lo advierte la prensa levantina, que cita a los medios de Estados Unidos, donde se plantea abiertamente la retirada completa del Viejo Continente. Para Valencia, tan sólo la anunciada restructuración supondría una auténtica catástrofe aunque la tercera ciudad de España, capital de su provincia y comunidad epónima, tiene alternativas. Estiman que la marcha de Ford podría asumirse en parte con otros sectores emergentes, entre ellos su puerto, entrada de los productos chinos en Europa, y sobre todo el comercial y turístico.
Esto está pasando ya en Valencia, ¿Y en Vigo? Hay algunas certezas: la primera, que con total seguridad sin el tan denostado relleno de Bouzas, PSA ya habría levantado anclas y habría instalado su centro logístico de distribución en otro punto. El segundo, que hace no tanto, la fábrica de Vigo era la única en la península, primero de Citroen, luego de Peugeot, pero ya no es así: hay una en Portugal, otra en Madrid y la absorción de Opel ha llevado a que Vigo una su destino al de Zaragoza: este año, en la planta de Balaídos se fabrican por vez primera vehículos con la marca Opel. Además, PSA ha decidido impulsar un centro de montaje en Marruecos, con salida por Tanger. PSA llegó a tener 10.000 trabajadores. Hace un año sólo eran 5.000 y acaba de contratar otros 900 pero sólo por el nuevo lanzamiento de modelos. A su lado hay una robusta industria auxiliar en parte vinculada a PSA y en parte no al haber comprendido que el monocultivo era un riesgo absoluto. 
Vigo no está en el monocultivo, tampoco muy lejos. Tras la automoción se sitúa el sector marítimo-portuario que engloba astilleros, tráfico de contenedores, pesca y otros. Y poco más. En Vigo la última y única gran actuación comprometida sin ayudas oficiales llegó del Reino Unido para invertir 600 millones y crear 3.000 empleos. Pero sin luz verde es probable que Porto Cabral sea Porto Douro. Continuará...