Un embalse, o un trasvase

Un embalse, o un trasvase

La solución definitiva para los problemas futuros de abastecimiento, que los habrá más pronto que tarde (2018 es seco), pasa por construir un nuevo embalse en una cota más alta de Eiras.

Suena a ciencia ficción, pero no es así. Hace ya 20 años, siendo alcalde Manuel Pérez, se planteó formalmente dicha posibilidad y se realizaron los primeros informes técnicos y jurídicos de cara a conseguir fondos para su desarrollo. Pero de ahí no pasó. 
Si ya es difícil hacer un campo de golf -el último en Baiona, pese a todas las garantías y beneficios que reporta y el fomento del turismo- imaginarse la construcción de presa en España/Galicia parece pura utopía: en los últimos 20 años creo que no se ha construido ninguna y el ejemplo más reciente de lo imposible fue la ampliación de un “encoro” en Ourense, donde casi hubo muertos. O sea que descartado, pese a que sería lo mejor y más eficiente.
La alternativa pasa por un trasvase permanente que pueda utilizarse en momentos puntuales para repartir mejor el agua que haya. Y ahí está el caso del Verdugo y Eiras, para el que ya existe un proyecto firmado y pendiente de ejecución. No tengo ninguna duda de que se hará aunque no será fácil por la oposición de Pontecaldelas y Soutomior, que no va  aflojar. Pero resulta también inútil exigir un pleno acuerdo para iniciar una actuación. Siempre habrá rechazos y discrepancias aunque se plantee el mejor de los mundos posibles. Si no, ya se habría desarrollado Porto Cabral, pongamos por ejemplo, que cuenta con 71.000 firmas a favor, una declaración del pleno y el visto bueno de la comunidad de montes. Continuará...