Redondela se lo ha ganado a pulso, vigo no

Redondela se lo ha ganado a pulso, vigo no

Redondela se lo merece: ha conseguido convertir el pequeño centro interpretativo Meirande en un museo de interés por el que en 2018 pasaron más de 15.500 visitantes para conocer la Batalla de Rande y algo sobre su relación con Julio Verne. Son muchos -Castrelos no llega a esa cifra y el Marco roza los 40.000 máximo- por cuanto la ubicación es al mismo tiempo la mejor baza -el lugar exacto donde tuvo lugar el episodio histórico, con los restos del castillo a su lado- y la peor, porque no resulta fácil llegar hasta Meirande. Las cifras han dado la razón a los promotores del museo, un grupo vecinal de Rande que logró primero permiso de la Autoridad Portuaria para rehabilitar la antigua fábrica del Alemán y luego respaldo económico de fondos europeos para la obra, culminando el proceso con el apoyo del Concello, que ha puesto la organización. La apertura de Meirande ha traído además una representación anual de la batalla que poco a poco irá creciendo, como ya pasó con la Arribada en Baiona o la Reconquista en Vigo. Sólo es cuestión de perseverancia y tiempo. El éxito de la propuesta redondelana acentúa el fracaso de Vigo, incapaz de articular un espacio museístico cerca de los cruceros, con los galeones y “20.000 leguas” de Verne, reclamos de dimensión internacional. Vigo suena fuera por el Celta y la Batalla de Rande, conocida como Batalla de Vigo en Holanda y Reino Unido, en cuya capital hay una calle. Verne es un icono mundial, un escritor que pasó en dos ocasiones a bordo de su yate por la Muy Leal y que colocó un episodio entero de su novela en la bahía viguesa. Todo eso se ha perdido. Redondela lo ha ganado a pulso y suya es con todo mérito esta victoria en Rande.