Presupuestos que no defraudan

Presupuestos que no defraudan

No se puede hablar de decepción cuando poco o nada se espera. Y así ha sido: los Presupuestos Generales del Estado 2019, si es que se aprueban que en definitiva eso dependerá de lo que decida El Solitario de Waterloo, repiten machaconamente partidas que llevan años consignadas, en especial el AVE por Cerdedo que ya sabemos que nunca se hará, y dejan en el mínimo otras propuestas más viables, como la avenida de Madrid: una reforma que nadie sabe por qué está paralizada pese a contar con el visto bueno del Concello y Fomento desde hace más de dos años. La explicación quizá se encuentra en el laberinto administrativo español, que atasca cualquier actuación. En Portugal, la intervención de la denostada troika ayudó a acabar con parte del problema y facilitar la tramitación de permisos y autorizaciones. El resultado: el país vecino ha agilizado la llegada de empresas de Galicia. 
En cuanto a la nueva autovía, que no es sino la finalización de la A-52 entre Vigo y Porriño que se quedó sin concluir hace más de 20 años, se hará antes o después, pero el Gobierno ha optado por la vía lenta. ¿Cuánto tiempo hará falta? Siendo optimistas, podríamos hablar de un plazo de cinco a seis años para licitación del proyecto, la ejecución de la obra y la apertura de la autovía. 
Otras propuestas sí parecen viables, como la mejora de la muralla del Castro, que es un gasto pequeño pero llamativo. Y en cambio otras tantas veces anunciadas, como la biblioteca del Estado o la transformación en urbano del tramo de la AP-9 entre Teis y el centro, seguirán en el limbo de papel. Como el AVE a Cerdedo: ni hay plazos ni compromiso. Vigo irá a Madrid en 2020 por Santiago y poco más hay que añadir al respecto.
Los que no fallan son Zona Franca y Puerto, las dos instituciones viguesas dependientes del Estado, que suman más de 70 millones en inversiones reales, que se realizarán, entre ellas la famosa Plisan. 
En cuanto a Galicia, decir que tuvo sus momentos buenos con la construcción e la línea AVE desde Madrid, que llegará este año. Y ahora el Gobierno mira hacia Flandes para aprobar los Presupuestos, que en definitiva dependen de lo que se le antoje a un fugado de la Justicia.