Oporto, tan cerca

Oporto, tan cerca

La integración europea es absolutamente positiva pero tiene sus desventajas: Oporto-Leixoes, que está ahí al lado, se ha convertido en una competencia creciente al desaparecer las fronteras. 
Como el proceso no tiene vuelta atrás -salvo harakiri tipo Brexit- hay que asumir la rivalidad y pelear con imaginación y decisión. La batalla ya está perdida en el aire, pero todavía no en el mar. Vigo tiene una gran terminal de contenedores, capaz de funcionar los 365 días y en las peores condiciones, lo que no pasa en casi ningún puerto, pero sus cifras no acaban de despegar. En 2018 se quedó por debajo de las 200.000 unidades, con un incremento mínimo en importación-exportación, sobre todo con un último semestre preocupante, con cifras claramente a la baja. 
Leixoes en cambio llegó a 660.000 y acaba de poner en marcha una nueva fase de ampliación, que se hará con una inversión privada muy importante, bendecida por las autoridades portuguesa y sin problemas ambientales, pese a tratarse del estuario de un río: en Portugal los permisos se agilizan, mientras en España todo el proceso administrativo resulta pesado, farragoso y a menudo repetitivo. Más de la nueva terminal de Leixoes: a su lado, una estación de ferrocarril y viales para vehículos pesados, para hacer más fácil el transporte hacia sus destinos Guixar no tiene prisa por crecer porque su capacidad máxima no se ha alcanzado ni lejanamente.
El Parlamento de Galicia ha respaldado por segunda vez una iniciativa para instar a la Xunta y al Gobierno que venga a que defienda en Bruselas tanto el Corredor Atlántico europeo de mercancías, del que está excluido el Noroeste, como la conexión ferroviaria entre los puertos de Vigo y Leixoes, lo que de avalarse permitiría ganar financiación comunitaria y construir la salida sur de Vigo, directa hacia Porriño sin dar la vuelta por Redondela, que cambiaría y mucho la forma de entender el transporte. 
Todo eso es lo bueno del proceso de integración europea. Claro que al mismo tiempo supondrá tener mucho más cerca la terminal marítima de Oporto, que cuenta con una inversión comprometida de 200 millones de euros para convertirse en el gran puerto de la Eurorregión, como lo anuncia sin rubor su empresa gestora. La competencia aprieta y cada vez está más cerca. Continuará...