Ojo con Portugal

El alcalde de Valença do Minho, Jorge Salgueiro Mendes, explicaba ayer en este diario que la pequeña villa fronteriza había conseguido mantenerse como punto comercial y hostelero de referencia pero no se había conformado con este papel y había apostado con todo éxito por la atracción de grandes empresas, la mayoría gallegas, que optan por ampliar sus negocios al otro lado del Miño. 
La explicación de por qué ocurre esto es bien sencilla: como el propio alcalde “valençiano” señala, todo se debe a que un empresario puede contar con que si quiere construir una nave habrá trámites ágiles y rápidos. En cuestión de días, podrá disponer de una parcela y tendrá permisos municipales, a los que deberá atenerse, como es lógico. Estamos hablando que en Galicia, y no digamos en Vigo, conseguir licencia es un largo camino poblado de obstáculos, trámites imposibles y probablemente varias administraciones implicadas, cada una con sus propios tempos y a menudo con puntos de vista enfrentados sobre el mismo asunto. Hay mil ejemplos, pero quizá valdría la ampliación del Parque Tecnológico, que lleva más de diez años en trámite y todavía no se ha iniciado. En este tiempo varias firmas interesadas han desarrollado proyectos en otros puntos, como Ikea, que abrió en Braga. No digamos el Puerto Seco, que aún es una plataforma vacía. Y así, un largo etcétera que incluye la mayor parte de la construcción. Portugal ofrece garantías,  rapidez, y precios baratos, mientras en este lado del Miño la incertidumbre lo puebla todo. Se dice, y hay pruebas fehacientes, de que en Vigo un proyecto puede llevar diez años en ponerse en marcha. En Portugal, diez meses. Y así firmas que podrían haber ampliado sus líneas en Vigo y su área optan por hacerlo en Valença, donde ya hay dos parques empresariales llenos y probablemente se acometerá más suelo ante la importante demanda. Es lo que tenemos. O espabilamos o Portugal se lo llevará todo y con todo merecimiento. Como ya ha pasado con los aeropuertos, con Sá Carneiro imparable, y ahora con los puertos, unificando la gestión de toda la Región norte en Leixoes-Oporto.  Continuará...