La trama que sí existe (y 2)

La trama que sí existe (y 2)

Ya se dijo en 2006 y hace unos meses de nuevo. Volvemos con ello. Hay trama en los incendios forestales gallegos, y es la que lleva a que alrededor del 80 por ciento de los fuegos sean intencionados. Está conformada por los que están enfadados con sus vecinos, dipsomaníacos, desvariados, pirómanos de libro, por los que siempre han quemado rastrojo y también algún despistado o imprudente. He ahí la trama, la de siempre, que en días en que se combina sequedad extrema y vientos provoca devastación. Los detenidos por la ola de octubre han resultado dentro de esta misma lista, apenas cuatro, sin relación alguna entre ellos y cada uno con sus motivos para realizar quemas, por despiste, por peleas vecinales, por desvarío...
La Xunta del bipartito movió cielo y tierra en 2006 para descubrir qué grupo articulado trataba de destruir el Gobierno gallego del cambio, y para ello contó con el favor del batallón literario de guardia y del propio Estado, que se movilizó. La Guardia Civil y la Policía "peneiraron" Galicia y al final no encontraron más que en anteriores investigaciones. El fiscal emitió un informe con el fruto de lo hallado y zanjó el asunto de forma contundente: no hay ningún rastro de la existencia de una trama organizada tras la ola de incendios que en el verano de 2006 arrasó la Comunidad Gallega durante días. Nada salvo los de siempre. 
Hace unos meses, cuatro, la llegada a Galicia de los restos de un temporal tropical con vientos brutales coincidió con una extrema sequedad, insólita para octubre y letal, que se añadió a la baja tensión de los medios de vigilancia y dejó como resultado un día infernal con las llamas alcanzando el centro de la ciudad y arrasando montes enteros en el entorno, como Fragoselo o Chandebrito, además de Pazos y As Neves, las zonas más afectadas. Galicia se quedó en shock ante la brutal amenaza y la Xunta apeló de nuevo a la trama homicida. El fiscal ha vuelto a investigar y la ha encontrado. Existe.  La de siempre.