La religión ambiental

La religión ambiental

Como una especie de maldición, Vigo ha visto en cuestión de dos años como los tribunales tumbaban dos documentos claves de ordenación, el Plan General de la ciudad y el de Usos del Puerto, por motivos muy similares: la falta en ambos casos de un estudio de impacto ambiental. Si a ello añadimos que la famosa variante del AVE por Cerdedo lleva siglos en un segundo trámite ambiental, y que el muelle de Areal estuvo paralizado durante años en los tribunales por la misma causa, podemos confirmar que Vigo es la ciudad de mayor sensibilidad en la materia. 
Los casos del PGOM y el Plan de Usos presentan enormes similitudes, si bien hay una diferencia importante: el primero fue avalado por tribunales inferiores y condenado por el Supremo, lo que supuso su anulación definitiva y sin vuelta atrás, mientras que el plan portuario ha sido tumbado en la Audiencia Nacional por lo que habrá un recurso que mantendrá en vigor el documento. Aunque los abogados del Estado creen que la casación cuenta con muchas opciones de salir adelante gracias a sólidos argumentos, y puede que así sea, el Puerto ya anunció que hará el estudio de impacto requerido. Hace bien. De momento no tendrá ningún efecto sobre la actividad portuaria ni los planes de expansión, pero ha quedado muy claro que en el siglo XXI el respeto ambiental solemne, casi religioso, está por encima de casi todo y no se puede dar un paso sin contar con informes de impacto claros y rotundos.Lo contrario es arriesgarse a atajos que conducen a caminos muy largos.  El PGOM nuevo de Vigo, por ejemplo, apunta a más allá de 2020. Continuará...