Golpes de efecto

Entre  las múltiples definiciones sobre el Gobierno entrante de PS me quedo con una que suena precisa sobre cómo se desempeñará: será cauto y efectista y no convocará elecciones salvo que sus socios indepes y de Podemos le fuercen, advirtiendo entonces de que supondrá la vuelta de la derecha. 
Cauto, porque no puede poner en marcha más que algunas derogaciones legislativas donde cuente con cierto consenso y que no tienen coste presupuestario directo (legislación laboral, ley “mordaza”, Lomce), y efectista, siguiendo la doctrina ZP, con ayudas o la implantación de la renta básica, por ejemplo. Más allá complicado, salvo que haya algún gesto, o quizá un ligero avance. Y en este campo toca ponerse a la cola con las demandas de Galicia, que son las mismas que las de Vigo: garantizar la alta velocidad y en concreto impulsar la conexión por Cerdedo, y reclamar el control de la AP-9, que incluiría no elevar el peaje, la salida completa de la calle Buenos Aires (aparece en los Presupuestos gracias a una enmienda de ciudadanos) y otras sobre el pago en Rande. 
La variante de Cerdedo del AVE se encuentra desde hace dos años en el Ministerio de Medio Ambiente. Lo más probable es que a corto plazo salga al fin la segunda evaluación ambiental positiva del tramo, modificado en cuatro kilómetros sobre el trazado original, lo que en sí mismo no supondrá nada más que hay vía libre para realizar un proyecto. Que se haga y ya habremos avanzado mucho. Círculo de Empresarios ha propuesto una serie de modificaciones para que la factura por Cerdedo sea más viable: de 2.100 millones a 1.300 millones con vías y túneles únicos. Sobre la autopista, muchas y graves palabras se han pronunciado y  PS no tendrá otra que traspasar su gestión, salvo que quizá quiera añadir más material a la abundante hemeroteca de auto-desmentidos del PSOE.