Elena muñoz, decidida a ser candidata

Elena muñoz, decidida a ser candidata

Elena Muñoz es presidenta del PP vigués, portavoz municipal y una persona educada y preparada así que salvo que ella misma renuncie será la candidata en las municipales 2019. Ninguna sorpresa. Hay que anotar su perseverancia: después del fracaso rotundo de las anteriores elecciones locales imagino que la mayoría de los mortales habría optado por abandonar la escena y regresar a su puesto de alto funcionario, pero al contrario, se mantuvo en sus convicciones y decidió presentarse a las "primarias" internas y ganar con cierta claridad a Javier Guerra, que era un candidato de peso que no se lo puso fácil. Así que Elena Muñoz, que fue conselleira de Hacienda, volverá a repetir como cabeza de cartel en mayo de 2019. 
Quería una segunda oportunidad y ahí está, se ha la ganado y nadie de su grupo municipal parece dispuesto a cuestionarla. Pero... sus innegables cualidades personales, profesionales y políticas no parecen las más adecuadas ante el reto al que se enfrenta, que probablemente exigiría otro perfil, aunque los vigueses dirán. Para hacernos una idea de cómo está la cosa, ahora mismo la dirección del PP gallego firmaría que el actual inquilino de la plaza del Rey ganara las municipales de 2019 pero sin obtener la mayoría absoluta, gobernando el Concello pero a priori con más dificultades que ahora. Ese es el panorama y difícilmente va a cambiar de aquí a apoco más de un año. Tampoco por el otro lado, con el BNG cruzando los dedos para volver a la Corporación con al menos un concejal y Marea aspirando en el mejor de los casos a repetir los últimos resultados, si es que llega unida a las urnas, porque podría producirse un divorcio entre Esquerda Unida, Anova y Podemos, formaciones que de forma reiterada se ven incómodas por su coalición permanente. 
Feijóo aseguraba esta semana en Vigo que él no designa los candidatos municipales de la ciudades. Quizá no sea así en algunos casos, pero no en cuanto a Elena: la nominación fue suya y se produjo tarde, mal y sin contar con la junta local del PP, que hasta el último momento no supo nada. Chema Figueroa estuvo intentándolo hasta el final y la otra opción era Javier Guerra, a quien de nuevo le ofreció el puesto "in extremis"y por ello lo rechazó.