Cuidado con morir de éxito

Cuidado con morir de éxito

Vigo necesita cuanto antes un Plan General aprobado y puesto al día -no la antigualla de 1993, que no es sino un remedo de un plan anterior- que dicte el urbanismo del siglo XXI en la Muy Leal. No hay Plan porque el Tribunal Supremo lo echó abajo, lo que entraba dentro de lo posible. Contra el PGOM 2008 cayeron cientos de recursos y alguno podría triunfar, como así fue. Lo grave es que han pasado más de dos años y seguimos igual que el primer día: no se ha puesto en marcha la redacción del nuevo Plan y el primer intento serio por hacerlo fracasó ante la falta de ofertas de empresas interesadas. Cierto que el gobierno local planteó la vía Parejo, pero como el mismo catedrático de Derecho Administrativo me contó se trata de una propuesta de interpretación creativa fuera de la doctrina jurídica imperante. Es probable, incluso deseable, que la vía Parejo acabe imponiéndose, porque permitirá legalizar los planes caídos al afectar sólo a alguna parte sin tener que partir de cero, pero a día de hoy el Consello Consultivo de Galicia no podía aceptar el dictamen y no lo hizo. Una lástima, pero ese camino no sirve, de momento.
Y hace falta el PGOM porque sin él no se podrá construir más que en las parcelas autorizadas en 1993. Y eso lleva necesariamente al incremento del precio de la vivienda y también del alquiler, lo que ya ocurre, al no haber oferta suficiente. Y también a que los jóvenes abandonen la ciudad y se busquen un piso en el área metropolitana. Una catástrofe, como saben en Ferrol, con su población declinando debido al trasvase a Narón, municipio limítrofe.
Y hace falta el PGOM para contar con suelo para que se instalen las empresas. Zona Franca anunciaba esta semana que había agotado todas las parcelas en Porto do Molle. Así que no hay opciones para que se asienten otras compañías. Y así podemos morir de éxito.