Cíes-Islas, una oportunidad

Cíes-Islas, una oportunidad

Se suceden las noticias, dos que han llegado por sorpresa y cuyo efecto puede provocar un terremoto; otra que se encuentra a la espera de que se produzca. 
Una. La política local se adentra en Terra Incognita, el de la judicialización a propósito de la calidad del agua y su potabilidad. Su recorrido, en un sentido u otro, marcará con seguridad el futuro inmediato. A favor del Partido Popular si la decisión le supone un quebradero de cabeza al alcalde y tiene largo recorrido; en contra, si los jueces despachan la iniciativa y la archivan por falta de peso jurídico. 
Dos. El Colegio de Químicos abandona Vigo después de más de medio siglo de presencia continuada y se marcha a Santiago, nadie sabe en realidad por qué. La excusa planteada suena decimonónica y absurda, la supuesta centralidad administrativa, política y judicial de Compostela. La razón forzosamente debe ser otra, de consumo interno de la asociación profesional, quizá por el domicilio de su directiva. Si no es así, Vigo tiene un problema nuevo. Quizá toda Galicia con un centralismo interno inaceptable.
Tres. Vigo es la única ciudad española que puede presumir de contar en su territorio municipal con un parque nacional, pero la dicha se queda a medias por la denominación oficial del espacio protegido, Islas Atlánticas, que nunca fue adecuado. La propuesta de candidatura de la Xunta ante la Unesco debería servir para corregir el error y denominar el parque Cíes-Islas Atlánticas, reforzando el papel de la isla viguesa en el conjunto, donde no es una más. La mejor publicidad para la Muy Leal y la única forma de situar de forma correcta el archipiélago.