o berbés no es cualquier sitio

o berbés no es cualquier sitio

A partir de primeros de julio la entrada en las lonjas de Vigo estará restringida al personal autorizado, aunque el acceso se mantendrá igual que ahora, libre, en el resto del puerto pesquero, incluidos viveros, frigoríficos y oficinas, zonas habitualmente muy transitadas. Es la medida más visible del nuevo orden en O Berbés impuesto desde la Autoridad Portuaria, que ha decidido cambiar la organización de arriba a abajo. Las medidas no han sido del gusto de la comunidad portuaria e incluso los armadores votaron en contra cuando el asunto se trató en el consejo de administración del Puerto, lo que ha provocado ciertas tensiones que no parecen haber aminorado. En cambio, la Unión Europea, a través de su Agencia de Pesca, dio ayer pleno respaldo al Puerto vigués, lo que equivale a dar por zanjado el asunto: las visitas a las lonjas se harán con permisos, lo propio de una instalación puntera a nivel mundial. La imagen del mercado de subasta de pescado en el que cualquiera puede entrar se corresponde con otro momento, más analógico. O sea, obsoleto. 
O Berbés no es cualquier sitio sino donde nació Vigo, entre los soportales y el mar. Aunque algunos crean otra cosa, Vigo no se inventó ayer y la única duda verdadera es si la ciudad creó al puerto o fue el puerto el que engendró la Muy Leal. Hay otra cuestión más, de dónde proviene el nombre Berbés, que ni siquiera Gerardo Sacau, que lo sabía todo de toponimia, logró aclarar. Se han planteado varias ideas, algunas descabelladas, como una supuesta vinculación con hombres barbudos que llegaban desde Castilla a comprar pescado (los “berbes”, sin acento), y otras que parecen con más rigor: la existencia de un banco de berberechos. La mejor es reciente, por publicar, e identifica Berbés con la mítica Burbida romana.