Un reiterado problema

Un reiterado problema

Me refiero al manido tema de la letra para el himno nacional. Cada poco tiempo surge lo mismo con los mismos argumentos las mismas discrepancias y al fin seguimos tarareando cada uno a su manera cuando suena el solemne himno nacional. Las discrepancias vienen de muy atrás y ahora Marta Sánchez ha vuelto a sacar a la luz lo de la letra cuya última polémica surgió cuando el mundial de fútbol.
Es difícil dada la forma de ser del pueblo español. Y hemos de recordar que ni la misma dictadura consiguió imponer la letra de José María Pemán. Y todo porque tal vez los españoles somos muy cerrados de mente a la hora de admitir ideas ajenas. Ya se dice que en este país la gran mayoría ni idea tendrá de astronáutica o de las galaxias, pero sí que “todos” saben opinan y entienden de fútbol, politica, religión y sexo… Es la realidad.
Y yo añadiría que ese principio influye en lo del himno. Todos quisieran poner su pica en Flandes sin admitir lo de otros por eso mismo, porque vienen de otros y preferimos nuestro parecer. Cada uno el suyo. Y en esto estamos y estaremos perpetuamente mientras seamos como somos.
Varias cosas tengo claras. Que el himno español carezca de letra creo que es un mal. Por otra parte España es un país con una gran cultura y la literatura española es reconocida y respetada en todo el mundo. A ello han contribuido y contribuyen innumerables escritores de todo tipo. Ha sido en su día Pemán pero en todas las épocas ha habido, y sigue habiendo, autores capaces de redactar correctamente la letra. Sería cuestión de que la RAE convocase un concurso y los académicos, junto con la Academia de la Historia, decidiesen sin pasar por el ámbito de la politica.
Pero también en este caso siempre habría algunos que desde la ideología politica se opondrían. Muy difícil, como digo, dado el ser español.
Me he tomado la curiosidad de releer la letra de diversos himnos y, si lo comprueban, hay expresiones terribles tanto en la Marsellesa, por ejemplo, como en mismo himno portugués. Y lo curioso es que los ciudadanos de todos los países, ya sea con la mano en el corazón o en posición de firmes siempre reflejan un respeto una seriedad increíble, algo de lo que los españoles carecemos. Por supuesto que estamos totalmente en desacuerdo con esas letras agresivas que hoy serían inaceptables pero están ahí y punto.
Es uno de los síntomas claros del individualismo nacional. Hoy en día, en democracia, debiéramos ser capaces de ponernos de acuerdo. Pero se ve que en politica y en otras muchas cosas la gente quiere imponer “su” criterio y así nos acostaremos un siglo mas con un tarareo en vez de una letra admitida por todos. Triste espectáculo que unicamente, eso creo, únicamente se da en tres paises.
Hubo, hay y habrá en España expertos en música, historia y lengua que, como decimos antes bien pudieran ponerse de acuerdo. Dejémosles que sean ellos los que redacten una letra en vez de ir a buscar una lupa para observar el color ideológico de los redactores que en el fondo es la cuestión.
Por último, y esa es otra, en ninguna parte del mundo ocurre lo que aquí cuando cierto sector pita y desprecia los acordes del himno que es para todos.
Tendremos que armarnos de paciencia y explicar a personas de otras latitudes, que ven incomprensible este hecho, las sinrazones de la ausencia de letra. Nada fácil, dada la cultura española, explicarlo y para otros imposible comprenderlo. Quedamos mal cuando se dan las razones que impiden la corrección de este hecho ya histórico.