Olvidando la "fraternité"

Olvidando la "fraternité"

Creo que ya lo hemos dicho aquí alguna vez. El lema de la Revolución Francesa, que marcó una época y al mundo posteriormente, “Egalité, liberté, fraternité”, se olvida en toda su amplitud y con todas sus consecuencias. La alcaldesa de Madrid participó e inauguró hace tiempo un ciclo de conferencias en la universidad madrileña de Comillas y pronunció dos frases que supongo las practicará en todas sus dimensiones. Dijo que: “Soñamos la ciudad, la construimos juntos”, y añadió: “Las revoluciones fracasan porque piden libertad, igualdad... pero se olvidan de la fraternidad”. En la misma línea, el rector comillense abogó por el “diálogo y la concordia", para "construir puentes, y no muros, físicos y mentales" 
Reconoció la alcaldesa Manuela Carmena, en un auditorio repleto de juventud, que: “Yo no soy creyente, y sin embargo he aceptado participar en actos religiosos, porque creo que hay muchos ciudadanos de Madrid que querían que su alcaldesa estuviera en un acto religioso. Si con mi actitud no falto al respeto, lo hago con gusto, pero siempre sin hipocresía”. Algo que debieran asumir también en otros pagos bien cercanos por cierto. Carmena se mostró feliz de que haya gente "con ganas de pensar y reflexionar sobre nosotros mismos",
La presentación corrió a cargo del rector de Comillas, Julio J. Martínez, sj. quien en su alocución marcó, con su estilo jesuítico, las líneas del congreso muy hábilmente llamando al “diálogo y la concordia. Diálogo que es intercambio honesto y sincero de palabra y de discursos, para discernir, para conocer mejor la realidad, y para servir mejor. Concordia, que es unión de afectos, que no disuelve las diferencias ni termina en sincretismo, sino que construye desde las identidades diversas”.
Porque la universidad de los jesuitas pretende con estos actos luchar por la "cultura de encuentro, que es lo que están pidiendo a tiempo y a destiempo, el papa Francisco. Construir puentes, y no muros, físicos y mentales". "Estamos en un momento histórico muy particular, en el que por una parte el único continente que parecía entre sombras (África) se ha levantado, y ha empezado a tomar un protagonismo que va a emerger sobre el mundo en general -destacó Carmena-. Todo el mundo se está despertando, quiere su protagonismo, y eso va a generar una serie de convulsiones". Interesante intervención de la regidora de la Villa y Corte a la que tendremos que volver porque tocó diversos temas muy de actualidad.
Pero quedémonos hoy con lo de la “fraternidad” que entiendo que es la base de una pacifica convivencia entre los pueblos grandes o pequeños. Insistió Carmena en ello. Si el mundo civilizado se moviese en la certeza de que cuantos van a nuestro lado son hermanos nuestros tal vez el planeta giraría de otro modo. Esa es la fraternidad auténtica y en lo que ha insistido la conferenciante. Pero para ello hacen falta dos puntos básicos. Por un lado los sentimientos, el corazón, que también resaltó la conferencia. Y por otra una virtud que considero esencial y que es la coherencia. Las intenciones pueden ser muy buenas pero los hechos deben corroborarlas.
Examinadas las palabras de Carmena se nos hace difícil comprender su gestión en Madrid. Los gobiernos del PP pretendieron cortar los árboles del Paseo de la Virgen del Puerto, a lo que se opusieron entonces los vecinos de la misma capitaneados por Inés Sabanés, que se ató a ellos y que hoy curiosamente es la concejal de Medio Ambiente y Movilidad, y que lo primero que hizo fue olvidar sus protestas y cortarlos. Difícil lo tiene la regidora municipal, con buenos principios, pero con elementos en su gobierno que reiteradamente la contradicen.