El momento socialista

El momento socialista

El partido socialista español está pasando una crisis tan profunda que la vamos a pagar todos los ciudadanos. Los males del PSOE atañen a todo el país que, sin una oposición fuerte y organizada, andará a la deriva. Y lo grave es el contagio europeo. Ya estamos viendo en Francia que muy posiblemente ni siquiera va a acudir a la segunda vuelta en las elecciones presidenciales. Momento crítico para el socialismo europeo sobre todo porque uno mira alrededor y los verdaderos lideres de antaño carecen de sucesores de su talla, de personas de Estado capaces de atraer. Falta carisma, faltan liderazgos y, sobre todo, faltan ideas nuevas capaces de renovarse. Y ahora Fillon y Macron investigados.
En España, más de lo mismo. Los pretendidos líderes actuales tendrán un respaldo más o menos externo pero nunca el de aquellos que supieron encauzar en los momentos de la Transición. Ni un Tierno Galván ni un Felipe González nuevos aparecen por ninguna parte. Y lo peor es que los que aparecen se dedican a vituperar a aquellos barones que marcaron una época. Se podía estar de acuerdo o discrepar, pero nunca criticar su visión de este país. Ya se lo había dicho Fraga al mismo Felipe cuando le elogió en el Parlamento. Las célebres primarias actuales están resultando un plebiscito que a la larga de nada sirve. 
En un par de décadas han desaparecido millones de personas, y las que llegaron son gente nueva y con visiones diferentes para el cambio necesario. Pero lo que interesa y es fundamental son las ideas bien articuladas y enraizadas en la realidad. En su momento el PSOE eliminó el marxismo y fue escorando, con Felipe González, que es hombre de Estado y líder, hacia la socialdemocracia. La necesaria refundación del partido y su puesta al día necesitaría de alguien capaz y valiente para hacer los cambios. Con todo, para ello hace falta ese liderazgo del que carecen la mayoría de los dirigentes actuales. Sobran palabras y mítines y tanto jolgorio.  Debieran mirar los socialistas españoles a lo que está pasando en Francia y de lo que hablábamos aquí (16/02/17) y que, por lo que se está viendo, íbamos bastante encaminados. Emmanuel Macron (Amiens, 21/12/1977) especialista en economía, asesor de Hollande y más tarde ministro de Economía y Asuntos Digitales, fundó el partido “¡En marcha!” en abril del año pasado y en noviembre anunció su candidatura para las elecciones presidenciales. Su postura moderada está subiendo enteros de día a día, aun cuando ahora comenzó a ser investigado.
Frente a él está el también socialista Benoît Hamon Saint (Renan 26/06/1967) quien fue ministro de Educación Nacional con Hollande durante cuatro meses en 2014, y dimitió por la política de austeridad. El pasado enero ganó las primarias socialistas en la 2ª vuelta al ex primer ministro Valls. Hamon con su radicalización está estancado, perdiendo apoyos mientras, como decimos, su gran contrincante en la izquierda será Macron, que está superándole. Veremos si es imputado también.  
Y es muy triste para el socialismo francés y de rechazo para el europeo, que viendo el panorama de la derecha con un Fillon totalmente acorralado por la justicia, sus contrincantes naturales estén muy lejos de igualarle. Es la realidad. 
Aquí en España toman un sesgo similar, salvo que de una vez por todas los socialistas prescindan de pretendidos protagonismos. El congreso que se avecina, tal como están las cosas, gane quien gane, será siempre un mal porque va a quedar roto el socialismo español. Tendrán que pasar décadas, eso creo, para que los socialistas sean verdadera alternativa de poder que para eso están llamados. Triste situación, complicado panorama político, que a nada conduce más que a la incertidumbre y desencanto. Y bien que lo sentimos por el progreso del país.