FIDEL: EL GRAN FRACASO DE EEUU

FIDEL: EL GRAN FRACASO DE EEUU

Sé que algunos me van a criticar estas líneas de urgencia. Les pido perdón de antemano pero también que sean capaces de respetar, en democracia, opiniones diferentes e incluso distantes.
Tuve un tío, muy querido y ya difunto justo en un día como el del óbito de Fidel Castro. ¡Gran coincidencia! Era, mi querido Manolo, un verdadero forofo del fallecido líder cubano. De él he comprendido muchas cosas de los marxistas leninistas a quienes debemos respetar siempre que sean coherentes.
El Comandante fue un hombre coherente hasta el final. Nadie consiguió mudarle de su ideología y ello es de alabar, Siempre la coherencia, en mi manera de ver las cosas, es una virtud.
Nadie consiguió vencerle y el gran fracaso está en los EEUU que lo intentaron con bloqueos y guantanamos incluidos, de mil maneras, pero sus intentos fueron inútiles. Sufrió persecuciones pero él se mantuvo impasible y finalmente murió pacíficamente en su cama defendiendo su ideología en Granma. 
Mirando a la Historia habremos de coincidir en que el régimen de Batista, defendido desde EEUU, era insostenible. Y así lo veían personas sensatas como tres ourensanos que tuvieron entonces un gran protagonismo. El arzobispo Pérez Serantes fue su gran defensor en los comienzos y de hecho desde la Bahía de Cochinos los revolucionarios entraron en la Habana con el rosario en las manos. Ayudaron al arzobispo dos sacerdotes ourensanos: Antonio Nieto y Alfredo Suárez, todos fallecidos. Fue el Palacio episcopal refugio en los primeros momentos.
Más tarde la cosa fue tomando otros rumbos y ese cambio parece lógico. Ante la oposición estadounidense se refugió en el otro bloque, en la Rusia, entonces comunista marxista-leninista. Otra opción era imposible si quería sobrevivir.
Sus ideas eran claras. Fue capaz de pronunciar más de 2.500 discursos, la mayoría de pie y de cinco horas de duración o más. En 1959 batió el récord de nueve horas seguidas hablando. “Patria o muerte, venceremos” sin duda la consigna más recordada. "Independencia o muerte", utilizado por los mambises contra el Ejército español durante la guerra de Independencia de Cuba. 
Y en esa opción vivió más de medio siglo( desde 1959) sin variar un ápice incluso cuando el bloque soviético se vino abajo. Castro continuó con su coherencia siendo el referente occidental del comunismo. Recibió a los papas y supo dialogar y aceptar sus gestiones importantes. La Iglesia y en concreto el Cardenal Ortega han tenido un protagonismo de excepción en la apertura a EEUU. Como fue amigo de Fraga pese a ideologías bien distantes, lo recibió con cariño en Galicia. Claro, porque Fraga era un hombre coherente y, sobre todo también inteligente.
Las reacciones han sido múltiples, siendo numerosas, como siempre cuando un personaje de esta categoría fallece. Sinceramente me parecen fuera de lugar, en este momento, las manifestaciones de Miami y de otros lugares aplaudiendo su muerte. Nunca ante un fallecimiento son de recibo las muestras de júbilo o los desprecios, también aquí en España y debiera entenderlo Podemos.
Una idea que refleja su personalidad: “Condenadme, no me importa, la Historia me absolverá”. Pronunciada durante el juicio por el frustrado asalto que encabezó contra el cuartel Moncada.
Yo, personalmente, permítanme que lo haga en honor a él y a mi inolvidable tío, he encendido un puro habano. Descanse, dejemos que descanse en paz este referente del siglo XX.