Robots y sexo

Los estudios dicen que en 2050 los robots serán una parte muy importante para la realización del trabajo, que el avance es tal que ya estamos viendo cómo son capaces de construirse ellos mismos, de trasmitir sus conocimientos de Inteligencia Artificial (IA) e incluso de aprender. Queda aún un largo camino por recorrer aunque los avances son muy grandes y ya tenemos máquinas con sentimientos e incluso practicando sexo entre ellos y con seres humanos, aunque no pueden alcanzar la profundidad y la amplitud de la percepción y creatividad humana que requieren actividades como escribir un poema o pintar. 
¿Quizás en 20 años, sin tener que esperar al 2050 como hemos previsto? ¿Hasta dónde se llegará? En los inicios de este siglo dije que se nos presenta un problema moral, ético y de evolución. Lo que no debemos descartar es que humanoides o robots sean otra forma de evolución humana. Hoy sustituyen al ser humano en muchas funciones, incluso existe un restaurante en Suecia en el que todos los “empleados” son robots. Pero en estos últimos meses estamos asistiendo a lo que al inicio era sólo una anécdota, el sexo con robots. En España ya existen robots, de momento algo primitivos, que realizan las acciones que cualquier pareja haría durante la realización del sexo y con las palabras y gemidos correspondientes. Se habla también de que en 2050 el famoso Barrio Rojo de Amsterdam será ocupado por robots.
En 3 de abril se dio un paso más: el chino Zheng Jiajia (ingeniero informático en IA), que había fabricado un robot con el que convivió durante dos años, se casó con todo el ritual chino, con asistencia de familiares y amigos de la universidad, aunque como en el resto del mundo estas bodas no tiene ningún valor legal. El "marido" dice tener 31 años y la nueva “esposa” se llama Yingying. Ella, para hablar, necesita un ordenador y sólo dice lo que tiene grabado previamente. No es un hecho aislado. En distintos países comienza a surgir nuevas realidades, con relaciones entre personas y máquinas, y en consecuencia con nuevos debates y problemas éticos. 
Incluso existe el proyecto “Robot Baby Project” cuyo objetivo es conseguir que los propios robots puedan reproducirse por medio de biochips (mecánica de fluidos) sin necesidad de energía eléctrica.