Una terraza tiene muchos usos, no todos correctos

Una terraza tiene muchos usos, no todos correctos

Si recurrimos a “thefeedictionary”,  lo que últimamente es habitual sin que por elli puedan acusarme de anglófiIo, reproducimos  algunas de las acepciones de terraza. Vamos con la primera, la tercera –dedicada a nuestros hosteleros de bares y cafeterías mayormente- y la séptima, veremos la variada significación del vocablo. Por el orden citado: “Cubierta plana de una casa”,  después viene la común en nuestro callejero, que es “Espacio al aire libre ocupado con mesas de un bar o de un restaurante donde se sirven bebidas o comidas” y finalmente, la que llama la atención: “Jarra vidriada con dos asas”. Será para tomar vino del país, que se consume preferentemente en taza.
Ya que en el título me refiero a los usos incorrectos de la terraza, aclarémoslo cuanto antes. El primero de todos ellos puede afectar también a balcones preferiblemente de hoteles de la Costa Brava. Hace un par de meses que no leo nada de uno de esos jóvenes del Reino Unido que normalmente desde una terraza o un balcón se arrojan al vacío y están generalmente ebrios. Suelen ser de los participantes en concentraciones, en la misma localidad de su autolesión, que hacen la vida imposible a los vecinos y consumen en las tiendas en que venden alcohol. Hay que recurrir a “Wikipedia”, nuestra fuente de información en muchos casos.
Es improbable que ocurriera algo así durante el franquismo, que se entretenía en robarnos todas las libertades. De darse tales hechos podrían calificar a los suicidas de “Hijos de la Pérfida Albión”. La fuente citada en último lugar, además de hablar de los remotos antecedentes del término que califica de anglófobo u hostil, dice literalmente: “(…) Napoléon Bonaparte la popularizó –se refiere a la Pérfida Albión- durante las guerras posteriores  y ha vuelto a  ser utilizada en todos los conflictos en los que ha intervenido el  Reino Unido, como, por ejemplo, en la Guerra de las Malvinas.  También fue una expresión usada en la España de la posguerra para referirse a Gran Bretaña (…)”.
Las terrazas de bares, cafeterías, hoteles, etcétera tienen como clientes a vigueses de nacimiento o adopción, a visitantes como por ejemplo los representantes –el presidente de estos en Vigo, Morales “el licenciado” sabe que es una actividad en declive- y también turistas con mucha, mediana o escasa capacidad adquisitiva. Luego están los que consumen gratis, que no son los que se van sin pagar, sea para ahorrar o por despiste. Consumen de lo que tienen en sus mesas los clientes, son Doña Gaviota y Doña Paloma.
En el mismo paquete de acepciones, “thefeedictionary”,   le da a “enjambre” dos significados: “conjunto de abejas u otros insectos” y “conjunto numeroso de personas o cosas”, para entrar luego en los sinónimos: “hormiguero”, “hervidero”, “avispero”, “marea”, “muchedumbre¨” y añade que “en su sentido figurado, tanto la entrada como sus sinónimos se refiereb a un conjunto de personas  o cosas juntas, especialmente en movimiento”. O sea,que vale lo de enjambre para ese conjunto a veces numerosos que se acercan a la mesa que ocupamos una terrazo para picotearnos las patatillas o aceitunas del aperitivo y en ocasiones para tirar por los suelos el envase de lo  que bebemos.
El redactor o redactores de la entrada “Vigo” en “Wikipedia” cuantifica mas o menos como nosotros: “(…) En el casco urbano de Vigo abundan gaviotas y palomas (…)”. 
Loreto Barbón fechaba el 19 de agosto de este año una información titulada “Gijón. Búhos y púas contra palomas y gaviotas”, que difundió “elcomercio.es”. Empezaba el texto: “Vecinos y hosteleros reúnen su particular `armamento´ para mantener lejos a palomas y gaviotas, dos aves que han llevado a buena parte de los vecinos de Gijón a las ferreterías. ¿El objetivo? Conseguir algún de los distintos aparatos diseñados para que las aves no se acerquen a los bares, restaurantes y terrazas”. Y luego canta, por boca ajena, la excelencia del bhúo de plástico com ahuyentador. La misma firma y el mismo medio, nos hacen esta observación; “(…) La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla) atribuye la proliferación de estas aves a la reducción del presupuesto destinados por los ayuntamientos a las tareas para regular el número de ejemplares (…). El mismo diario asturiano, de fecha 27.12.2016 se pregunta quién no ha tenido que evitar el vuelo rasante de una gaviota o una  paloma mientras se mueve por el centro de Gijón y concluye: “Las aves urbanas se vuelven agresivas”.
Otro  medio, “20 minutos” , sentencia que “Las gaviotas de Barcelona se comen a palomas”. “Antena 3” tilda a las gaviotas de mas agresivas y peligrosas”.
Del palomar, dice servidor, solo te puedes comer los pichones, pero tienes que soportar la suciedad de la calle o calles inmediatas al palomar. Tengo para mi que las que resultan útiles son las mensajeras, que según “Wikipedia” pueden volar 90 km/h. Para un ave no es tanto, el AVE sí corre que vuela. 
Hemos localizado un sistema anti palomas, de actualidad cualquier día del año y que se titula “Stop Bird”. “Somos fabricantes de sistemas de protección de edificios contra las plagas de aves”. O sea que pueden liquidarse las gaviotas que convenga.