Sánchez convierte a los etarras en víctimas del Estado

Sánchez convierte a los etarras en víctimas del Estado

No creo que, a estas alturas, nadie tenga la menor duda de que, si le da tiempo en esta legislatura, de que, como tempranamente sugirió Iceta, Pedro Sánchez indultará a los golpistas de Cataluña, dentro de su paquete de medidas para paliar (pues no creo que sea tan ingenuo como para suponer que lo va a resolver) el llamado “problema catalán). Y pese a que, como es evidente, los del lazo amarillo sigan su hoja de ruta, ya anunciado que no piensa usar en defensa de la Constitución y el Estado el recurso de medidas judiciales que corrijan las conductas ilegales. Y es evidente que el complemento de todo eso es la desactivación de los efectos de los procesos en marcha, una vez dictadas las sentencias correspondientes, mediante el generoso otorgamiento de indultos. Al tiempo.
Pero si este anuncio es grave, mucho peor es la la retirada del recurso ante el Tribunal Constitucional contra la ley vasca de Abusos Policiales que aprobó el PNV en su día y que el Consejo de Ministros de esta semana haya viabilizado al retirar el recurso presentado contra dicha Ley en el Tribunal Constitucional.
Hace unos años, en unas Jornadas de la Facultad de Derecho de Ourense con el Consejo General del Poder Judicial, en las que coincidí como ponente con el juez Marlaska, éste me contó, por su propia experiencia, que existía un protocolo que los etarras aplicaban sistemáticamente cuando eran detenidos, y que consistía en denunciar ante los jueces que habían sido torturados, aunque fuera mentira.
La decisión del Gobierno de Sánchez supone que, una comisión controlada por los nacionalistas vascos será la que decida cuándo hubo torturas por parte de la Policía, la Guardia Civil y la Ertzaintza y quién las cometió al margen de lo que dictaminen los tribunales. Las víctimas de ETA que, junto a las asociaciones policiales habían pedido al Ejecutivo socialista que no retirara el recurso, han reaccionado con indignación. Como era de prever Dignidad y Justicia entiende que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está pagando un precio a los nacionalistas vascos a cambio de su apoyo a la moción de censura contra Mariano Rajoy.
El recurso contra la ley vascongada tenía informe favorable de la Abogacía del Estado. Será de ver los argumentos para decir ahora lo contrario. El PNV está reescribiendo la historia de ETA para que sus pistoleros sean como sus víctimas y sus desmanes se justifiquen como su hubiera librado una guerra justa contra el Estado.