La parodia de su vida del general Rodríguez

La parodia de su vida del general Rodríguez

Uno de los asuntos que viene produciendo mayores controversias en las redes sociales son las peripecias como “candidato a diputado cunero” (es decir, sin relación alguna con la circunscripción por la que persigue el acta) por Almería del general Rodríguez, ex Jefe de la Junta de Mandos del Estado Mayor de la Defensa y las reiteradas manifestaciones del mismo, declarándose pacifista, antimilitarista, contrario a la OTAN y otra serie de contradicciones con lo que ha sido su propia vida.
Durante una etapa de mi vida traté mucho a su padre, que era teniente coronel mayor en el Regimiento de Infantería Zamora 8. “El Fiel”, en Ourense. Cuando veo la trayectoria de su hijo no puedo dejar de suponer qué pensaría aquel hombre del lugar donde ha parado.  Muchos creen que Rodríguez es el paradigma del militar progresista, demócrata y avanzado, lo que el país precisa, y motejan hasta de militaristas, fascistas y el repertorio habitual a quienes mantengan otro punto de vista. 
Rodríguez es un paisano, retirado de su oficio, que puede dedicarse a lo que guste y a militar donde le apetezca, pero no es un ciudadano cualquiera: como presidente de Junta de Jefes de Estado Mayor posee conocimientos valiosos y delicados sobre la defensa de España, y sus actuales manifestaciones no pueden dejar de sorprender por responsabilidad en aspectos esenciales de la seguridad nacional. Sorprende la paradoja y falta de consideración de sus palabras hacia quienes fueron sus compañeros y subordinados. Sorprende por la falta de respeto que se muestra a sí mismo por la incongruencia que suponen los que se creía principios que fundamentaban su vida con respecto al concepto mismo de España.
Yo recomendaría a quienes lo consideran el modelo de militar demócrata y progresista la lectura del famoso libro de Norman Dixon sobre la incompetencia militar, donde se indica que Las organizaciones militares contribuyen a la incompetencia, entre otras formas, “seleccionando y dando ascensos a una minoría de personas con defectos especiales en su intelecto y personalidad”.

Un pacifista contra la OTAN
Rodríguez es ahora pacifista, antimilitarista y anti OTAN, (como si tras al final de la “Guerra fría” no nos enfrentamos a otras amenazas) ¿lo era ya cuando mandaba la cúpula de nuestros ejércitos? Parece ser que sí, por el lamentable modo en que permitió que se escapasen los piratas que atacaron al “Alakrana” o las contradictorias órdenes con que, como me relató algún mando de las fuerzas desplegadas en su época en Afganistán, se tuvieron que enfrentar nuestros militares en una zona de guerra, con resultado de bajas que quizá pudimos evitar.
 Desde Roma a nuestros días, los ejércitos se denominaron "Ultima ratio". Un mismo concepto puede variar a lo largo de la historia, según el contexto. El general Díez Alegría escribe "Ejército y sociedad" que nadie puede discutir que el sometimiento al poder civil es la base de la existencia de las fuerzas armadas. España no es un país militarista ni nuestro Ejército lo es. Es por ello, que quien ha sido su jefe recurra a este manido concepto para justificarse no deja de ser una curiosa paradoja, pues en cada tiempo las palabras tienen conceptos que van más allá de los diccionarios. Es una vergüenza que una persona como esta haga una parodia de su propia vida, por lo que ha sido un inmoral o ha vivido en una farsa de la que ahora pretende ser perdonado.
En toda sociedad, los ejércitos son una de las instituciones más conservadoras. Ya fuera en la Rusia Soviética, de Cuba o de China lo son. Pero asimismo en el mundo Occidental. Entiéndase el término conservador en el sentido de mantener, conservar lo esencial, la defensa del territorio y del orden constitucional, es decir, lo que le asigna la Constitución- El ritualismo, la simbología, la orgánica es parte de ese sentido conservador como lo poseen los ejércitos de naciones tan avanzadas como los Estados Unidos o el Reino Unido. 
Un militar, con independencia de la ideología como ciudadano, se presume que asume con carácter general una serie de principios que articulan su vida. ¿Asume este hombre el programa de Podemos? Porque supone convertir la nación española en un accidente sujeto a la voluntad cambiante de los ciudadanos con vecindad civil, según qué territorio. No entiendo que un militar que ha llegado a este rango se coloque en una posición contraria a los elementos que cimentaron su vida día a día.