Sánchez agotará la legislatura

Sánchez agotará la legislatura

A juzgar por el perfil de los nuevos ministros -experiencia y solvencia-, el Gobierno que preside Pedro Sánchez parece llamado a perdurar. Quiero decir que la intención del Presidente es agotar lo que queda de Legislatura. Para desazón de Albert Rivera, el líder de Ciudadanos cuyos recientes errores tácticos no solo no han forzado una convocatoria anticipada de las elecciones sino que ya está siendo desplazado del foco principal de las encuestas. Sánchez va procurar convertir los actos de gobierno en una campaña electoral alargada en el tiempo con el objetivo -legítimo- de recuperar la imagen de un PSOE que hasta antes de ayer las encuestas situaban por detrás del PP y de Ciudadanos. El BOE es un instrumento muy poderoso. Sí en los primeros tres o cuatro meses de Gobierno saca adelante leyes o medidas capaces de paliar la precariedad laboral y salarial de los jóvenes (electorado con tendencia a abandonar a los socialistas para votar a Podemos) y añade una revalorización y blindaje de las pensiones (los pensionistas hasta las movilizaciones habían sido caladero de votos para el PP), el PSOE puede recuperar un número muy importante de votantes.
Las elecciones municipales, autonómicas y europeas que se celebrarán el 26 de mayo del 2019, y, aún antes las andaluzas, serán el primer test para apreciar sí se ha producido un cambio de tendencia del electorado en relación con el Partido Socialista. La crisis en la que está inmerso el PP en razón de la pérdida del poder y de la retirada de Mariano Rajoy, es otro factor que puede beneficiar la estrategia de Pedro Sánchez habida cuenta de que hay un tipo de electores, por decirlo así, poco o nada politizados que como secreto tributo a la estabilidad institucional votan a quien está en el Gobierno.
Queda dicho que a Pedro Sánchez la fortuna y la visión que tuvo al presentar la moción de censura le han colocado en una situación privilegiada para impulsar un proceso que podría permitir a su partido recuperar la hegemonía política. Tiene el viento de cola. Y parece dispuesto a aprovecharlo. Ni que decir tiene que dada la composición sociológica de nuestro país (mayoría de izquierdas) las medidas sociales que pueda impulsar servirán de palanca para allegar ése objetivo. Pero todo o parte de lo dicho quedaría en papel mojado si yerra en la política que tendrá que frenar la deriva del "govern" separatista de Quim Torra en Cataluña. Pese al acierto del nombramiento de Josep Borrell como ministro, sí el desafío secesionista les desborda, Sánchez será un presidente tan efímero como lo fue Leopoldo Calvo Sotelo. Si, por el contrario, acierta a encauzar la situación, tendremos Presidente Sánchez para rato.