La puntilla

La vida enseña que la venganza es plato que se sirve frío. ¿Cómo de frío? Pues de todo hay. En el último caso, un episodio de aparente cleptomanía que tiene como protagonista a Cristina Cifuentes, el video llamado a dinamitar definitivamente la carrera política de la presidenta madrileña está fechado ¡hace once años¡ Por aquél entonces la señora Cifuentes era vicepresidenta de la Asamblea de Madrid.
Las imágenes son irrefutables, pero el relato que las interpreta refleja los diversos registros de sensibilidad política del momento. Predomina la idea de que este asunto que es la puntilla llamada a acelerar la dimisión de Cifuentes muy tocada por el caso del máster falsario procede del fuego amigo. Pero los hechos son tenaces y, al margen de la procedencia, el video resulta demoledor. Irrefutable porque no necesita explicación añadida. Cualquiera puede apreciar el significado de las imágenes. Estamos ante un acto de cleptomanía. Alfred Hitchcok en "Marnie", la última película que protagonizó Tippi Hedren, describía este tipo de conductas dejándose guiar por lo que se sabía en los años sesenta del siglo pasado del análisis freudiano.
Freud ya es historia pero en el seno del PP la lucha por retener el poder es de hoy y es a cuchillo. El relato que acompaña la publicación del video (un "scoop" de Manuel Cerdán, un periodista muy avezado en trabajos de investigación), dice que en un primer momento, ante la negativa de la señora Cifuentes a reconocer el hurto, los vigilantes del centro comercial se vieron obligados a requerir la presencia de la policía. Ellos no habían reconocido a Cifuentes, pero los policías sí.
Lo comunicaron y fue alguno de sus superiores quien les ordenó zanjar el incidente sin más diligencias. Pero alguien guardó la prueba de lo ocurrido incumpliendo la normativa que obliga a borrar este tipo de imágenes cinco meses después de su grabación. Unos meses después Cifuentes fue nombrada delegada del Gobierno en Madrid. Jefa de todo el operativo de seguridad en la capital. Después llegaron las elecciones y más tarde se aupó hasta la presidencia de la Comunidad de Madrid en dónde se comprometió a ser implacable con los tramas de corrupción de etapas anteriores -algunas de ellos habían dado en prisión con Ignacio González su antecesor en la presidencia y también con Francisco Granados secretario general del PP en la región-. También se barajó el nombre de Cifuentes en las quinielas como hipotética candidata para suceder a Mariano Rajoy al frente del partido. Aparecía su nombre en flanco con otros habituales en las cábalas sucesorias: Soraya Sáenz de Santamaría, Alberto Núñez Feijóo o María Dolores de Cospedal. Si el máster que nunca existió la había puesto a los pies de los caballos, el video a lo "Marnie", ha sido la puntilla.