Horas de vértigo

Horas de vértigo

El cambio de sede de los grandes bancos y de algunas de las principales empresas catalanas podría haber conseguido gripar el proceso secesionista abocado a la declaración unilateral de independencia de Cataluña.
En todo esto hay un mucho de impostura. Para los dirigentes de la burguesía metidos a aventureros políticos (Puigdemont, Mas, Vila),el vértigo al que aboca el "proces" de ruptura no está provocado tanto por las exigencias revolucionarias de sus compañeros de viaje de la CUP como por el portazo que, una tras otra, están dando algunas de las principales empresas catalanas.
Lo que les produce vértigo y les está haciendo dudar es que a partir de ahora el Banco de Sabadell, Caixa Bank, Criteria Caixa, Aguas de Barcelona, la empresa de seguros Catalana Occidente, Gas Natural Fenosa o las tecnológicas Oryzon Genomics, Proclinics o Eurona y estando en la cola para un traslado similar la Seat, Freixenet, Codorníu, Abertis y Colonial van a pagar sus impuestos fuera de Cataluña. En Alicante, Valencia, Baleares, Aragón o en Madrid.
Los burgueses del PdeCAT se ven con el agua al cuello. Artur Mas, desde que le aprietan los tribunales (debe hacer frente a una fianza de más de 5 millones de euros por haber convocado la consulta ilegal del 9N), se nos ha vuelto metafísico. De estar vivo Ramón Gómez de la Serna no habría dudo en hacer suya esta greguería de Mas: "una declaración de independencia no equivale a estar preparado para ejercer la independencia real".
El "conseller" Vila navega también por aguas confusas. Son estos irresponsables los que han creado la mayor crisis política que nos amenaza desde el golpe de Estado del 23F. Lo señaló con valentía el domingo en Barcelona Mario Vargas Llosa al denunciar la conjura que se traen estos necios. Josep Borrell, en el mismo multitudinario mitin, les advirtió que están a un paso del abismo.
El martes es la fecha señalada. ¿Proclamará Puigdemont la independencia y la República como le urgen su compañeros de viaje de la CUP? Podría ser. Este personaje gris, periodista de oficio perdido hasta un par de años en provincias, puede que se haya creído que es la reencarnación del golpista Lluís Companys. Atentos a la pantalla. En horas veinticuatro saldremos de dudas o entraremos en el vértigo.