Y seguimos sin Gobierno

Y seguimos sin Gobierno

Las negociaciones para formar gobierno no avanzan, al menos las que se conocen públicamente no lo hacen al ritmo deseado teniendo en cuenta que ya han pasado meses desde que en diciembre se disolvieran las Cortes. Parece que el PSOE va a resistirse hasta última hora y que Ciudadanos, con el que Rajoy se reúne el martes, ya está más dispuesto a hablar incluso de Presupuestos. Mientras la vida sigue. Sobre todo los análisis sobre el impacto del Brexit en todas y cada una de las actividades económicas de nuestro país. Cierto que la semana en los mercados ha sido de locos. Al final el IBEX se ha dejado un 1 por ciento. Pero, la verdad es que ha sido una auténtica montaña rusa. La semana empezó bastante bien. El empleo en España va como un tiro. También el número de cotizantes a la Seguridad Social. De hecho, el pasado mes de junio ha sido el mejor en años. La reforma laboral da frutos evidentes y aunque hay que hacer mucho más en materia de formación, ciertamente ha sido un éxito. También esta semana conocíamos datos de confianza, de ingresos por turismo, de creación de empresas y otros que evidencian que, con pequeños matices, la política económica ha dado frutos. La pregunta es ¿cuánto tiempo se puede estar sin tomar nuevas medidas? ¿Podría aguantar el país sin gobierno hasta septiembre como ya dicen algunos analistas? 
Lo relevante no es que, como ha dicho el CIS, sólo a un 4,5 por ciento de los ciudadanos le preocupara en junio estar sin gobierno. Está claro que los españoles eligieron al contestar entre no tener gobierno y tener un mal gobierno. Lo relevante es que hay que poner en marcha muchas políticas y sobre todo unos presupuestos. Están los partidos, los políticos, dispuestos a tener a los ciudadanos, inversores o trabajadores o a los que nos prestan el dinero para funcionar en este tiempo muerto, perdido. Parece que nadie está por la celebración de unas terceras elecciones, sin embargo, nadie quiere dar el primero su brazo a torcer. Rajoy ha ganado las elecciones y los políticos responsables, a los que les preocupa su país, deberían sentarse ya y dejarse de estrategias. La preocupación debería ser no romper la racha de creación de empleo, de mayor bienestar y de más confianza en el futuro. Los responsables van a ser claramente identificados por los ciudadanos. Entramos en unas semanas decisivas de diálogo y negociación de la que en general, esperamos mucho de algunos y nada de otros. ¿Serán conscientes los políticos de lo que nos jugamos todos? O ¿van a seguir pensando únicamente en su futuro político?